Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non ! C'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

miércoles, 6 de octubre de 2010

La tesis de Karen

América sigue siendo una Gran Potencia

Contaba Sender que cuando Nancy vino a España a hacer su tesis, la señora Adams quiso expresar su sincera admiración por una pequeña estatua de Hércules y le espetó al guía: "Lo mejor que nos ha enseñado usted hasta ahora ha sido Herculito" con la lógica sorpresa del hombre, andalú de pro, y el general cachondeo de la concurrencia.
Nancy debe ser la abuela de Karen Owen, una joven estudiante de la Universidad de Duke. La prestigiosa Universidad de Duke se montó a lo grande gracias a la pasta gansa aportada por la homónima familia de multimillonarios tabaqueros. Vender basura para los pulmones es un negocio muy rentable, y en su día uno de los archiforrados miembros de la familia, Washington Duke (1820-1905) decidió que las motos acuáticas y los ferraris están bien para los pijitos hijos de Don Ladrillo y demás horteras al uso en Madrid, pero que montar una universidad de mil pares de narices era más inteligente y chanchipiruli. Ese tipo de rico siempre lo echamos en falta en España; ricos que apuesten por el Futuro y no se limiten a exhibirse con modelos montadas en el candelabro (sic).
Duke, cuyo lema reza "Erudición y Religión", con el tiempo se convirtió en uno de los grandes centros intelestuales del país, aunque pasó por algún episodio vergonzante como el de su laboratorio de parapsicología. Y es que, siguiendo los pasos de la Universidad de Stanford, en Duke se creó un centro de estudios de la percepción extrasensorial y la telequinesia, que es una forma no sé si útil pero desde luego muy original de gastarse los cuartos. Al final uno de los prohombres dukianos de los estudios parapsicológicos, el Sr. Rhine, fundó su propio centro, que la Universidad de Duke ya no avala con su autoridad académica. Yo creo que les habría salido más barato importar al padre Pilón.
Hablando de fantasmadas, percepciones ultrasensoriales y fenómenos para anormales, volvamos a Karen Owen. Hoy publica el diario El Mundo una noticia sobre esa nieta espiritual de Nancy que ha decidido hacer una tesis relatando con todo lujo de detalles sus íntimos encuentros con jugadores de varios equipos deportivos de la Universidad, como el de lacrosse. Muchachos sanotes y cargados de músculos; y no sólo de músculos; debajo de los poderosos pectorales está visto que late un corazón; y también se conmueve otro miembro que la jovencita -dicen- ha medido con auténtica aplicación científica.
La verdad es que imagino mal el hipotético encuentro amoroso en que una simpática universitaria, justo en el momento de iniciar el joven Smith los movimientos tácticos previos a su Gran Ofensiva de Invierno de repente saca del costurero una cinta de medir: "wait a moment Winston, ai will to medirte the pirula", a veeeer, yes, 14 centímeters and medio" -traduzco de las medidas yanquis esas que usan dedos gordos, pies y yardas- y luego con el Palmer, la escuadra y el compás que le prestó su tío masón se dedica a tomar otras medidas como la profundidad del ombligo o la esfericidad de la nalga izquierda del maromo...
Y el mozo medido y calibrado con un Palmer, ¿de verdad aguanta estoico y empalmado? ¡Qué salud! O no tiene sentido del humor o se ha tomado diez cervezas para soportar esa nueva versión del coitus interruptus a base de calculadoras e índices de dilatación y/o retracción. Claro que la joven investigadora alaba mucho la "imaginación" de sus partners.
Pelín fantasma debe ser la joven Karen; a mí lo de la imaginación a la hora de sutrar en la Kama, siempre me ha parecido un cuento más de los muchos que giran alrededor del Sexo Mandamiento -siempre se me cae la "t", oiga-: vale que te disfraces de Hormiga Atómica o de Tortuga D'Artagnan, que te pongas un delantal con corazoncitos, que te aten con pañuelos de seda, que te la embadurnes con mermelada o te coman encima tallarines fritos, que te pinten un Goya en la barriga, que uses esposas policiales o el casco del Kaiser, que te lo montes en un tiovivo, en una caldera industrial, en lo alto del monumento a Alfonso XII del Retiro, que te pegues alas en la espalda o te tatúes una anaconda en el lugar adecuado, que formes tríos o cuartetos, que participes de orgías con una Orquesta Sinfónica, dentro de una tuba o sobre el piano de cola -nunca mejor dicho- que te lo montes con el jorobado de Notre Dame o con el burro Platero que parece hecho de algodón; tampoco diré nada de las posibilidades que ofrecen las mecedoras ni los trapecios voladores, ni los batiscafos, ni los laboratorios espaciales; y en cuanto a las 666 posturas que Leoncio Magno registró en su breve tratado De concupiscentia carnis, que van desde la número 1 -el Misionero de toda la vida- hasta la última -La Bestia Milenaria, que exige la flexibilidad de una culebra y la energía de una central maremotriz- pues qué queréis que os diga: a mí lo de la Toma de Troya, el Próspero Níspero, el Troncomóvil de Picapiedra o el Encantador de Serpientes me parecen vulgares imitaciones de la Ostra Croata, el Bocata de mi Tata o la Gaita del Tío Paco, o sea, nombres exóticos para recetas de toda la vida; y que no pretendan, por favor, que el Trabuco Cuco es original, no es más que otra aburrida versión del Niágara Loco, pero sin  alcachofa y con un guitarrista ciego; y es que la imaginación no da más de sí, es un mito más -como decía Ergástulo de Epiro: en asuntos del pito, lo que no es mentira es mito-  y la verdad es que supongo que los jóveles atletas no fueron seleccionados en función de su cociente intelectual sino de otras características naturales y seguramente envidiables como por ejemplo estar sanos como oseznos en primavera y con ese derroche de pólvora característico de los artilleros bisoños.
Sólo añadiré que apenas se enteró Mirameba de la noticia, compró un billete para la Universidad de Duke e insertó un anuncio en la prensa local: "sabio e imaginativo polígrafo se ofrece como sujeto de investigaciones paranormales". Y si cuela, cuela.



viernes, 1 de octubre de 2010

Valor ofensivo del dinero


Para el sádico, el dinero posee un gran valor ofensivo

Abordamos hoy la Segunda jornada del Seminario de Economía Real, "¿Quién se queda con la pasta?"
En la entrada anterior, dedicada a la Teoría del Hijoputa, pudimos aclarar algunos aspectos de las motivaciones de quienes se recrean en el sufrimiento ajeno. Obviamente, para toda esa categoría de individuos -que no de personas- el dinero, medio por antonomasia, tiene que tener algún tipo de valor ofensivo sin el cual carecería de interés. En esta segunda jornada del Seminario, vamos a ahondar en el tan escasamente estudiado Valor Ofensivo del Dinero

Potencialidad dañina del dinero
El dinero posee un potencial valor ofensivo que va mucho más allá de las habituales consideraciones de los economistas; además de sus funciones más conocidas, también sirve para humillar y dañar -incluso de un modo irreversible- a otros seres humanos.
Todos recordaréis la película Una proposición indecente en que un millonario Robert Redford, se complace en tentar a una joven pareja: les ofrece un millón de dólares a cambio de que ella pase la noche con él. ¿Qué necesidad tenía el millonario de hacerlo? Ninguna. Pero introducir el gusano de la tentación en una pareja feliz es lo que le hace gracia al  personaje. Destruir, romper. Siempre habrá gente mala dispuesta a pisotear los castillos de arena, adultos que consideren divertido contarle a los niños que los Reyes son los padres o reventar un amor naciente con alguna sibilina insinuación. En este sentido, recordemos otra película, la obra maestra de Frank Capra, Qué bello es vivir en la que George Bailey (James Stewart) era llevado al borde del suicidio por el Sr. Potter (Lionel Barrymore), uno de los malos más requetemalos de la historia del Cine. Siempre habrá malvados Potter dispuestos a convertir apacibles ciudades en Pottersville.

El sadismo del hijoputa activo
En la entrada anterior dedicada a la Teoría del Hijoputa, subrayábamos la existencia de legiones de envidiosos que sufren del bien ajeno, y también de indeseables que gozan del mal ajeno: los hijoputas. Hijoputas hay de dos categorías:

- Hijoputas pasivos: los que se limitan a gozar de la desgracia de otros sin hacer nada para aumentarla.

- Hijoputas activos: aquellos que en su búsqueda del placer no dudan en causar ellos mismos el sufrimiento ajeno. También reciben el nombre de sádicos a secas puesto que el sadismo no es más que el recrearse uno en el sufrimiento que provoca en otro. De todas las manifestaciones de sadismo sin duda la más sutil no se conforma con azotes, latigazos, o mutilaciones sino que goza intelectualmente infligiendo sufrimiento psíquico y moral.
Una explicación del sadismo
Una morcillera tentativa de explicación del sadismo en clave sicológica podríamos buscarla en la infancia y sus frustraciones: el niño siempre trata de aumentar su sensación de poder, y cuando no puede disputárselo a los adultos -que son los que mandan- se vuelve contra los seres más vulnerables de su entorno, empezando por los animales -las mascotas- y luego las personas. El niño sádico que maltrata bichos practicará el llamado bullying con sus compañeros de clase y luego, de mayor, le hará mobbing a sus compañeros de trabajo. Esta explicación no es en ningún caso una justificación, y la verdad es que los malos, bien mirados, sólo poseen una valor residual, como abono del campo.

La hijoputez envolvente
La hijoputez si no se corrige en un estadio temprano de la vida, se vuelve crónica; no hay que fiarse del Reverso Tenebroso de la Fuerza, decía Yoda, con toda razón. De hecho, en innumerables ocasiones, al preguntar sobre cómo son Fulano o Mengana nos contestan, resumiendo: "¿Fulano? Un hijoputa". Si quien nos informa es argentino, suele alargar algunas vocales y marcar bien los artículos "un hiiijo de puuuta" para caracterizar sin lugar a dudas el sujeto.
Confesaréis todos que esa información suele ser mucho más valiosa que cualquier curriculum: no me interesa saber si Fulano tiene tres carreras, sabe idiomas o se mete el dedo en la nariz durante los atascos; la información clave es que Fulano es un hijoputa; y por lo tanto cuidadito con él, que a la primera de cambio, te las hará cuadradas... El carácter envolvente de la hijoputez consiste en eso precisamente, que acaba ahogando cualquier otro aspecto de la personalidad hasta que se alcanza el estadio de lo que un distinguido profesor de geografía definió como el hijoputa esférico "aquel que, lo mires como lo mires, es un hijoputa".
La acción del sádico en el mundo económico es de tipo catastrófico porque el único objetivo que persigue es el de infligir sufrimiento, y podemos ver juntos ejemplos indiscutibles que afectan a la sociedad: lo que sucede hoy en muchas salas de espectáculos y las bases del inmenso negocio de la prostitución.

Los ángeles desplumados de la ópera
Una ilustración obvia de la humillación a la que el sádico somete a su entorno son los infinitos abusos que hoy día tienen que soportar músicos y actores por parte de directores sádicos y productores hijoputas. Confieso que tengo especial simpatía por los cantantes, esos profesionales que se tiran años y años mejorando la voz, aprendiendo música e idiomas, a moverse en escena, que nos dan placer a todos interpretando obras que conmueven hasta las piedras. El poder de la música es muy superior al de las bombas nucleares, ¿quién no recuerda la auténtica conmoción que sintieron los británicos cuando el humilde Paul Potts, escasamente atractivo y con un diente cabalgado se sacó del fondo del pecho el Nessun Dorna? Y eso que no era Mario del Mónaco, estaba nervioso y le vibraba la emisión...  La música, la fe, los sentimientos nobles y amorosos, despiertan el ángel que duerme en algún rincón del pétreo corazón, nos hacen mejores, distintos, nos recuerdan que somos Hijos de Dios, que aunque borrosa y manchada, nuestra naturaleza es divina. Pero cuando un sádico ve a un ángel, sólo piensa en desplumarlo...
Los artistas son pobres como ratas, porque por cada Pavarotti o Domingo hay diez mil que malviven con papeles secundarios a los que los productores se olvidan de pagar y que derrochan su talento en bodas y funerales para calentar el puchero. Nada hay más vulnerable que los artistas, y por eso tienen que tragar con los caprichos de quienes les pagan. De ahí que directores de escena y productores enloquecidos les fuercen a adoptar posturas humillantes, desnudos o cubiertos de sangre para satisfacer algún recoveco obscuro de su alma perversa -que dirían los escritores antiguos- o su hijoputez absoluta, que digo yo.
También los nazis hicieron ceniceros con pelvis de judíos muertos, y debían pensar que era Arte; si es que al final va a resultar que Hannibal Lecter es un artista incomprendido (véase una de sus obras a la izquierda).
Pero claro, imagínate uno de nuestra chusma política que sólo sabe de comisiones, recalificaciones, software cautivo, hoteles, manteles y gurteles al que le cuentan que el Guguenjaim ha costado no sé cuantos millones y pregunta en qué equipo juega, pues claro le dices a esa acémila que tiene que ir a ver una obra geniaaaal, y que hay que ver qué bien quedó la escena en que al enano lo cortaban en dos y se le derramaban las tripas, o la fantaaastica imagen de Pedro desvirgando a Heidi con la pipa del Abuelo fijateee. El talento auténtico no necesita de grandes sumas, como el simpátíco Guitar de Peter Nalitch. Pero los que necesitan escandalizar -y que demuestran, en consecuencia, su carencia de talento- tienen que gastar mucho para justificar sus caprichos.
Claro, los politicastros y banqueros que financian la casquería cultural suelen ser pobres paletos acomplejados y les dices que sacarle a un tío el hígado por la boca es Arte y los tíos van, tragan y pagan porque no quieren que se piense que no son chanchipirulis. Sin duda no leyeron al Conde Lucanor, y su tantas veces plagiado ejemplo De lo que sucedió a un rey con unos farsantes que tejieron un paño.
El comportamiento de los referidos sádicos conlleva, además del sufrimiento de sus víctimas directas, una consecuencia esperable pero no por ello menos grave: el hundimiento de teatros y salas de espectáculos, que sobreviven gracias a generosas subvenciones porque el público de verdad -me refiero al público al que no le regalan su entrada- huye despavorido de espectáculos siniestros por mucho que la bien pagada crítica anime a la asistencia.

La prostitución y la industria pornográfica
En pocos ejemplos se puede contemplar la capacidad ofensiva del dinero como en la prostitución. Recuerdo que un ex-amigo -dejó de serlo cuando me confesó que era putero- me daba detalles acerca de lo que les hacía a las putas. Por cinco mil pelas -hoy serían treinta euros- les hacía esto, y aquello, y luego terminaba de ese modo... En el fondo, el verdadero placer para ese putero y los de su misma calaña no consiste en la obtención de un orgasmo que unas oscilaciones digitales le proporcionarían sin más problemas; el placer lo obtiene al dominar a otro ser humano a cambio de un dinero, un puto dinero, y nunca mejor dicho. El dinero es lo que hace que chicos y chicas jóvenes se abran de piernas e incluso posen en películas porno. No sólo los prostituyen sino que además los filman y distribuyen las películas por toda la red. Quien quiera sustraerse a las poderosas garras de la pornografía sólo debiera realizar un sencillo ejercicio espiritual: imaginar que los actores que aparecen en la película, en la foto, son personas. Que tienen un nombre, una historia, unos padres, unas ilusiones...
Os confesaré un secreto judeomásonico: ninguna mamá del mundo quiere que su hija sea puta ni su hijo bujarrón. Quien lo afirme, miente. Y lo de que "la prostitución es una profesión" es también mentira. Puta no es una profesión, es un insulto ritual, como el de hijoputa que venimos usando desde la entrada anterior. Es la amargura de vidas tiradas a la basura, y todo por el dinero.
A mí el diario Público no me cae simpático porque es muy de izquierdas, muy abortista, muy guerracivilista y muy anticatólico. Pero me encanta que Roures se niegue a publicar en sus periódicos anuncios de prostitución. Y en cambio la Asociación de Editores de Prensa han quedado peor que fatal al defender su "derecho" a percibir parte del pastel del puterío -ellos prefieren llamarlo "contactos" que suena más fino-  en forma de anuncios. Unos milloncetes de euros, a cambio de tanto sufrimiento. Pues mira tú por dónde, Público tiene razón y el resto de la Prensa se equivoca.
En Suecia empezaron a atajar la prostitución penando al cliente, porque si no hubiera gentuza para pagar no habría gente vendiendo su cuerpo, aceptándolo todo por un puñado de euros.
En la pornografía podemos incluir, por ejemplo, las actividades de la revista Interviú que lleva treinta años pagando a gente para que se desnuden. Actrices que pasan por un mal momento, se despelotan por un montón de euros. "Hoy desnudamos a Pitita Bárcenas", mira tú qué interesante. Por eso nunca me gustó Antonio Asensio ni el Grupo Z que formó con las beneficios... Catalán del año, lo nombraron, y Su Majestad Católica, a propuesta de Piqué, le concedió la Gran Cruz del Mérito Civil. Lo que me extraña es que en nuestra pobre España no le hayan concedido el Toisón de Oro a Madame Claude. Que todo se andará...
Consecuencias del sadismo económico
Muchas empresas cascan  por circunstancias naturales y estudiadas que todos los economistas y empresarios conocen perfectamente, siendo la más frecuente, la de toda la vida: cuando gastas más de lo que ingresas; pero también existen causas externas: catástrofes naturales, ciclos de recesión o gobiernos socialistas.
Pienso yo que quizá no sean pocos los casos en que el hundimiento se debe a un comportamiento sádico: hay quien despide personal de un modo masivo no para hacer negocio sino para reforzar su sensación de poder. Ese comportamiento es ajeno a cualquier lógica empresarial, no se trata de ganar más o de gastar menos sino de chafar vidas... En la peli El Quinto Elemento, el malvado Zorg despedía a un millón de trabajadores, en lugar de medio millón porque en el fondo, disfrutaba más con ello. Todos habréis observado que generalmente, el que crea una empresa suele tener afecto por su gente, porque sus empleados son compañeros de viaje de su vida, y muchas empresas se mantienen porque ese afecto se sobrepone a la lógica empresarial de máximo beneficio: son miles los empresarios que sacan adelante o mantienen vivas durante años a empresas chungas o chunguísimas porque se sienten responsables de lo que le pase a su gente.
Al contrario, hay otros que gozan, literalmente, destruyendo como nuevos Atilas los imperios que otros montaron; hijos que hunden aposta la empresa que creó su papá, por aquello de vengarse del viejo... No es inhabitual encontrar a sádicos más o menos camuflados entre los altos escalafones; y el sádico no se detendrá hasta hundir el cotarro porque toda su personalidad está abocada a ese único objetivo: infligir dolor.

SOB Detector
En conclusión os diré que Mirameba lleva años trabajando en su Detector de Hijoputas, en inglés Son of Bitch Detector (SOB-Detector en acrónimo) un dispositivo extraordinario que sin embargo todavía no ha conseguido calibrar porque basta con salir a la calle, chico, y se le disparan todas las alarmas...
Si tan insigne genio consigue llevar a cabo su loable propósito, no tengo la menor duda de que la economía mundial se recobraría de golpe.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Teoría del Hijoputa

Hijoputez y envidia son dos de los motores de las realidades sociales

Antes de proseguir con nuestro Seminario de Economía Real ¿Quién se queda con la pasta?, y abordar la Segunda Jornada, conviene aclarar conceptos y como pretendemos dilucidar los verdaderos resortes de la realidad social -y por lo tanto de la Economía- resulta forzoso el estudio miramebiano sobre la envidia y la hijoputez, continuación del hoy perdido Discurso sobre los Medici de Maquiavelo. Y es que,  ¿de qué sirve ser rico si no puedo humillar a otros? Esta pregunta no se la hicieron Ludwig von  Mises ni Maurice Allais; es la primera frase de un estudio secretísimo y judeomasónico custodiado por la Comisión Trilateral, el Club Bildelberg y la Peña Madridista del Liceo Francés: nada menos que la Teoría del Hijoputa de Mirameba; ¿de quién si no?

El sacrificio de un ateneísta
Cuando Mirameba organizó su Comité para el Cambio Horario en las Bárcenas, todavía era un hombre libre, quiero decir que no era huésped de las instalaciones sanitarias de Ciempozuelos. Habiendo nuestro Académico Corresponsable observado que el pollo con patatas le sabía mejor cuando la televisión daba noticias de espantosas hambrunas en Etiopía, Mirameba fue consciente de que algo no andaba bien en su mecanismo interior; le disgustó alegrarse de las desgracias ajenas, se sintió malo, perverso, una mezcla de teórico marxista y ultraliberal; en una palabra, se sintió como se siente cualquier mandatario chino: "Menudo cacho hijoputa soy..." constató el líder del movimiento Pro Independencia de Alcobendas; pero como en el fondo -muy en el fondo- Mirameba es bueno, se arrepintió, y para congraciarse con Yahvé, sacrificó a un ateneísta muy pesado en Valdemoro, que es lo más parecido que puedes encontrar en Madrid al monte Moriah.
De hecho el sacrificio ritual de ateneístas pelmazos fue lo que llevó a Mirameba primero a los calabozos de los juzgados y luego a las celdas acolchadas de Ciempozuelos, aunque también es justo reconocer que le hizo un favor a la Docta Casa y también se lo hizo a sí mismo: durante las horas de asueto que le ofrecían sus forzados encierros, Mirameba confeccionó su famosa Teoría del Hijoputa, que se estudia ahora en todas las Universidades de Fuera de España (UFE), allí donde no se intenta relacionar el Fuero del Baylío con la Guerra Civil ni las Nuevas Corrientes Historiográficas con el Juez Garzón.

Medibilidad de la Envidia y de la Hijoputez
Mirameba intuyó que lo que los cristianos llaman el Mal es una realidad polifacética aunque responda a un fondo común, el albañal de lo maligno; en palabras de San Juan Crisóstomo, "hay muchos gusanos en la gusanera, pero cada uno lleva un collar distinto". ¿Quién se alegra de las desgracias ajenas? Un hijoputa.  La Envidia y la Hijoputez son funciones de lo ajeno, pero la Envidia crea un desvalor mientras que la Hijoputez crea un valor. Me explico:
Envidia: sufro al saber del éxito ajeno
Hijoputez: me alegro de la desgracia ajena.
Luego alcanzaremos mayor felicidad reduciendo nuestra envidia -fuente de infelicidad- y aumentando nuestra hijoputez -fuente de satisfacción- (corolario de Sade).
Por otra parte, si la envidia que yo pueda experimentar me produce insatisfacción, me causará siempre satisfacción saber que los demás me tienen envidia. La demostración de esta proposición es instantánea: el que me tiene envidia es menos feliz, así que si me alegro de la desgracia ajena, me alegraré de que me tengan envidia; en consecuencia la maximización de la hijoputez subsume la máxima envidia ajena, puros néctar y ambrosía para el hijoputa auténtico.

Fórmula del Perfecto Hijoputa
Nota importante: usamos aquí sumas y restas para simplificar, pero en realidad el estudio original de Mirameba utiliza derivaciones, logaritmos, vectores deslizantes y funciones exponenciales que representan el fenómeno con mayor fidelidad. Donde, en las fórmulas, ponemos el símbolo "=" debiéramos poner otros garabatos que no se pueden conseguir en Blogger y que significan "equivale a" o "tiende a" según el caso.
Notación:  Fp = felicidad propia; Ep=envidia propia; Hp= hijoputez propia; Fa = felicidad ajena; Ea = envidia ajena. En esta notación consideraremos que la envidia propia es la envidia que tengo de todos los demás y la envidia ajena es la envidia que todos los demás me tienen.

1) Hipótesis: mi felicidad es función de mi envidia y de mi hijoputez, y alcanza un máximo cuanto mayor es mi hijoputez y menor es mi envidia.
Formulación: Fp es f(Ep,Hp), y

maxFp = maxHp - minEp

2) Por otra parte, y como hemos apuntado:

maxHp = minFa + maxEa

es decir mi función hijoputa alcanza un máximo cuanto más infeliz es el otro y mayor es su envidia. Luego retomando la primera fórmula:

maxFp = maxHp -minEp

es equivalente a

maxFp= minFa + maxEa - minEa.

Resulta obvio que si maximizo Ea entonces minEa  = 0 y, simplificando, obtenemos la Ecuación del Perfecto Hijoputa:

maxFp = minFa + maxEa

Traducción: cuánto más infelices y envidiosos son los demás, más feliz soy yo.

Esta ecuación es realmente sorprendente porque supone que mi felicidad es función directa de algo que, en principio, no me es propio como son la felicidad y la envidia ajenas.
Pero claro, recuerdo al agudo lector que hemos considerado inicialmente que por envidia ajena entiendo la que los demás me tienen a mí y que, en consecuencia, la felicidad y la envidia ajenas no son variables independientes de mí. En este sentido la intuición de Mirameba es de carácter einsteniano. Al igual que el tiempo y el espacio no son independientes, tenemos algo semejante en el caso de las relaciones de envidia e hijoputez: lo propio no es independiente de lo ajeno. De hecho, la envidia supone la existencia de Otro. No puedo tener envidia de mí mismo aunque sí puedo hacerme putadas (autosabotaje, suicidio, etc.).

Validez general
Podríamos pensar que la fórmula miramebiana sólo es exacta en el supuesto de que dos sujetos A y B fueran los únicos habitantes del planeta Tierra. A sólo podría tener envidia de B y viceversa. Pero, ¿qué ocurrirá cuando consideremos más individuos? Y es que el inteligentísimo lector intuirá que amén de la envidia que me tienen a mí, los demás pueden tenerle envidia a otros. Ahora bien, si tenemos tres sujetos A, B y C, ¿aumenta la felicidad de A el que B tenga envidia de C? Rotundamente: sí. ¿Por qué? Porque la felicidad de A aumenta en función de la infelicidad de B y como la envidia que B le tiene a C disminuye la felicidad de B, entonces aumenta la felicidad de A. Luego la fórmula miramebiana conserva esencialmente su validez en el caso de tres individuos. Por inducción se demostrará que lo que es cierto para 2 o 3 individuos también será cierto para n superior a 3.
La Teoría del Hijoputa no es en sí misma ninguna lección pero nos abre perspectivas insospechadas hasta ahora sobre el Valor Ofensivo del Dinero, objeto de la segunda jornada de nuestro Seminario.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La Prestación de Servicios: en qué consiste la externalización


Seminario de Economía Real ¿Quién se queda con la pasta?
Jornada Inaugural

Empezamos en este blog un Seminario de Economía Real con el título: “Quién se queda con la pasta” en atención a una reiterada petición de nuestros lectores. Hace unos días, una bellísima lectora que firma como Dra. Amor me escribió la siguiente misiva: “Sapientísimo y guapísimo Sr. Español, querríamos que nos explicara Vd. si además de la pajarita lleva puesta más ropa y por qué las cosas son como son y quién se queda con la pasta.” Luego la carta entra en una serie de consideraciones y declaraciones que yo querría creer, y honran mucho mi ego, pero como soy un caballero, no repetiré. Aclaro, por las dudas, que sí hay ropa debajo de la pajarita.
Muchos os hacéis la pregunta, por la noche, mientras disfrutáis de la copita, de por qué hay gente putrefacta de millones, y los demás nos las vemos y deseamos para llegar a fin de mes. En este Seminario procuraremos explicar las cosas de una forma clara y concisa, para que los grandes sabios y los humildes gañanes se enteren por igual de los secretos de la economía real. Debo confesar que dada mi crasa ignorancia en algunos temas, me han asesorados varios Premios Nobel además del profesor Mirameba, Académico Corresponsable.

CAPÍTULO I: LA PRESTACIÓN EXTERNALIZADA DE SERVICIOS

Antes del Gran Cambiazo
Érase que se era en un país multicolor, allí mismo donde vive la abeja Maya, una Administración, no recuerdo si internacional, nacional, regional, local o interplanetaria.
La Administración contrataba a 100 señores para realizar un trabajo específico: embuchar gamusinos. Como todos sabéis, hervir gamusinos, para luego poder despellejarlos y finalmente embucharlos, es una labor delicadísima que exige la máxima competencia y atención por parte del trabajador, como el corte de un diamante o la cirugía oftálmica. El gamusino embuchable se cotiza más caro que el caviar dorado, su caza está limitadísima y sólo existen dos territorios naturales para su proliferación: el Golf de Zarauz, y el de Puerta de Hierro.
Hay otros tipos de gamusinos proliferando en distintas zonas de España y Europa, pero son de inferior calidad, como el gamusino alpino que en Francia se conoce como Dahu (en la foto) y del que algunos zoólogos han llegado a dudar que se trate realmente de la misma especie.
Los trabajadores gozaban de un contrato temporal, una y otra vez renovado. Les pagaban 1200 doblones al mes y bueno, no eran millonarios pero no se quejaban: pagaban sus facturas y su hipoteca.

El Gran Cambiazo
Un día, la Administración anunció que dejarían de renovarles el contrato. Y es que la Administración había firmado con la empresa BIGPUFO S.A. un contrato de Prestación de Servicios.
BIGPUFOSA contrató entonces a los mismos trabajadores, los mismos 100 señores especialistas en embuchar gamusinos. No les dio ningún tipo de formación añadida, ellos ya estaban formados, para eso habían estudiado y se habían preparado, y durante años habían sido los únicos en embuchar gamusinos en el país multicolor.
La sorpresa vino después: en concepto de “prestación de servicios”, BIGPUFOSA cobraba 110.000 doblones mensuales, le salía un poquito más barata a la Administración que los cien sueldos de 1200. Pero lo genial del asunto es que BIGPUFOSA pasaba a pagar a los mismos 100 empleados 800 doblones en lugar de 1200. Beneficio para BIGPUFOSA: 30.000 doblones al mes.
- La Administración ganaba: pagaba menos por el mismo servicio. Algo bueno para el contribuyente.
- BIGPUFOSA ganaba: se lucraba a lo bestia sin poner absolutamente nada en el asunto.
- Los únicos que salían perdiendo, eran los embuchadores, que pasaban de ganar 1200 a ganar 800.
Vellido Dolfos hijo de Dolfos Vellido
Me diréis que naturalmente los sindicatos y los partidos de izquierda protestaron y se encadenaron a las verjas de las administraciones; que los partidos de derecha, sensibles a la situación de las familias, pilar de la sociedad, como herederos de las conquistas sociales democristianas se opusieron también; que la Prensa siempre tan atenta a los abusos, se conmovió ante la colosal estafa sufrida por los trabajadores.
¡Pues no! Y es que la clave del asunto reside en que la Administración de turno tiene un responsable, el Sr. Vellido Dolfos y BIGPUFOSA en realidad es propiedad al 100% de Dolfos Vellido, que casualmente resulta que es el papá de Vellido Dolfos. ¡Mira tú qué cosas! Seguro que os he sorprendido, y os confesaré un secreto masónico de grado 69: los grandes partidos están llenos, plagaditos, de Dolfos y de Vellidos. Por cierto, algunos mal informados escriben Dolfos con "g".
Como decíamos, la Prestación -virtual cesión- de Servicios que otros llaman externalizar -que tiene más talante, por detrás y por delante- es impecable para la Administración, ya que -de hecho- abarata el coste del mantenimiento de una actividad o servicio; y es todavía más impecable, también, para los Dolfos y los Vellidos.
Para quien resulta menos impecable es para los trabajadores y si os preguntáis por qué los Sindicatos no hacen nada de verdad al respecto, os diré que en el País Multicolor se comenta últimamente la profunda moralidad de los cursos de formación que han cobrado algunas organizaciones laborales, o se sorprende el público al averiguar la existencia de miles de liberados que no dan un palo al agua y cobran por callar. Si os parece, dejaremos el tema para el ulterior Máster de Práctica Sindical Avanzada, que impartirá el Dr. Capone, de la Universidad de Chicago.

El problema de los zánganos
Finalmente, sería interesante reflexionar acerca de por qué la ciudadanía permanece del todo ajena al proceso de prestación o externalización de servicios.
Quizá se deba a la existencia de zánganos incrustados en la Administración o las empresas públicas que de modo habitual han tratado a patadas al ciudadano o montado huelgas de difícil justificación como la reciente en el Metro de Madrid o las prolongadas amenazas de los millonarios Controladores Aéreos que este verano le han amargado las vacaciones  a más de uno y afectado directamente a las compañías de viajes. Las huelgas, amenazas y coacciones sindicales cuando no son la respuesta a un verdadero abuso, sólo sirven de pretexto para desprestigiar la acción sindical; eso quizá explique la indiferencia del público hacia la constante degradación de las condiciones laborales, en vías de chinificación en todo Occidente.
En breve, en lugar de negociarse imposibles subidas salariales, se negociarán reducciones del número de latigazos. Flip, el saltamontes, lo decía bien claro: por culpa de unos zánganos pagan todas las abejas.
En la bellísima imagen final vemos a un grupo de entusiastas trabajadores conducidos por un liberado (a caballo), que les acaba de explicar las grandes ventajas del trabajo en régimen de Prestación de Servicios.

martes, 21 de septiembre de 2010

La Biblioteca enjaulada

Una verja moderna afea la escalinata de la Biblioteca Nacional

El odio a lo bello y a lo bueno pensabais, pobres ignorantes, que se llamaba satanismo. Pues no; la calofobia o pulcrofobia -no sé qué término será más adecuado- es el nuevo nombre que se le da a la arquitectura (con a minúscula).
En el Diccionario Secreto de Los Que Mandan (Ed. Belcebú) están algunos de los términos adecuados para la comprensión de las avanzadas ideas estéticas de ediles, ministros y demás Chusma Horteril. En primer término está la voz tal y como la usan los Anormales y en segundo término su significado en el mundo real, de la gente normal que no se mete con nadie.
Bueno = Caro
Hacer = Perpetrar
Reforma = Desastre o Estropicio
Reformar = Desfigurar
Nuevo = Feo y/o Inútil
Y así todo. Siempre que oigo o leo noticias de que se ha aprobado un presupuesto para reformar algo, me echo a temblar... No falla. Después de la abominación de los armadillos de cristal en la Puerta del Sol, de los focos de estadio en la Plaza de la Independencia y otras aberraciones que sería larguísimo relatar, Madrid estrena una nueva monstruosidad: no sé qué genio ha conseguido encarcelar la escalinata de la Biblioteca Nacional. De la propia información de la BN deducimos que la verja durará al menos mientras se prolongue la "remodelación de la fachada". Suponemos que será temporal. Como las obras en España son eternas, ¿será también eterna la ignominiosa prisión de los libros? ¿Durará lo que duraron los andamios de San Francisco el Grande, las obras de la Capilla del Obispo, las de Sol? ¿Cuándo recuperarán su libertad nuestros escalones? Cualquiera que sea su delito, ¿tendrá fecha de prescripción?
Esa escalinata es una de las más populares perspectivas de Madrid, y allí se fotografían cada año millones de turistas. Qué hermosa imagen, la de la Biblioteca convertida en caja fuerte, en jaula de los libros... ¡ojo que muerden! Si es que ya lo decíamos al hablar de los censores de blogs, los libros los carga el diablo, y su destino ideal es una cárcel.
A las estatuas de Cervantes y Lope no se les va a acelerar el pulso por ese nuevo insulto al buen gusto; al fin y al cabo, ambos fueron huéspedes de algún calabozo, y un par de barrotes más  no van a asustarles; Vives y Nebrija se dedican a meditar, pero ¿qué dirán el Rey Sabio y San Isidoro? Están más cerca de la verja infamante y sin duda añorarán a las adorables turistas que sonríen siempre junto a sus pedestales. A lo mejor es por eso: la sonrisa es sospechosa en un país cada vez más siniestro.
El pobre Cervantes es que no da ni una. Una bruja mala convirtió el encantador jardincillo en su honor frente al Congreso de los Imputados, en un pesado mazacote de granito; ya sólo falta que derriben su estatua en la Plaza de Expaña -España, antes del Estatut- para preparar dignamente el IV Centenario de la segunda parte del Quijote (2015) y el de la muerte de su autor (2016).
Empecemos por los libros, pronto seguiremos con los lectores. ¡A la jaula, pecadores, a la jaula!
La pobre Biblioteca está gafada, y ya comentamos el increíble cese de Milagros del Corral. El próximo paso será convertir a nuestra Madre y Partera en sucursal del Corte Inglés o en un aparcamiento. Tiempo al tiempo, todo se andará.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Imaginar a Dios, imaginar el Cielo

¿Cómo os imagináis a Dios? ¿Y el Cielo?

Todas las culturas han tratado de pintar la Trascendencia, al Dios Único o a los diez millones de dioses de la India. Dioses con cara de Mono o de Elefante, Dioses griegos atléticos marcando chocolatina en el mármol, Dioses nórdicos armados de la cabeza a los pies y haciendo el bestia.
A Dios hay quien incluso se lo imagina como un monstruo de espagueti volador, pero bueno, es que hay gente muy rara a la que le gusta la cerveza tibia o conducir por Madrid. Mirameba me confesaba que él creía haber visto a Dios entre dos electroshoks, y que le parecía un gran conejo rosa con un tambor, pero yo creo más bien que justo antes de que le soltaran los voltios vio un anuncio de Duracell.
Yo no consigo ponerle cara a Dios, aparte de la de Jesús, y a veces me complace imaginarlo como un Gran Tahur muy parecido a Juan Tamariz, con una inmensa chistera barajando cartas, seiscientas a la vez; Dios me guiña el ojo y me pide que me siente a su mesa, y siempre hace trampas a mi favor, y me sirve ases y reyes de los muchos que se le caen de las mangas o se le derraman del sombrero. ¡Anda, pero si tengo póker y escalera de color! ¡Qué mano más rara! En el fondo la vida consiste en saber jugar las cartas que te tocan y darte cuenta de cuándo tienes un par de ases.
Decía Julián Marías que uno de los problemas del cristianismo consiste en la gran imaginación de los artistas para pintar el Infierno pero la escasa creatividad para imaginar el Cielo. Te vas al museo del Prado y ves unos demonios muy vistosos, como marisco de colores a los pies del San Miguel del Maestro de Zafra.
En cambio los cielos de los artistas son terriblemente tediosos -con la excepción de El Bosco- y suelen mostrar un Dios normalmente barbudo -por lo visto Dios no sabe que existen las maquinillas de afeitar- sentado todo el día en un trono entre nubes rodeado de Ángeles silenciosos y santos tocando el arpa, francamente, no parece muy atractivo.
De hecho, Ramón Menéndez Pidal le preguntó a Julián Marías si a su juicio, llegaría a ver en el Cielo los juglares. Yo estoy seguro de que don Ramón está ahora mismo pasándoselo pipa en un Cielo medieval, tomando nota de las vocales deformadas de un trovador y hablando con el mismísimo Campeador. Y don Julián, con su Lolita, y con el chiquito que se le murió, vaya Vd. a saber lo que estará planeando, tras esa discusión con Unamuno y Plotino en el Ágora celeste.
Sin duda el Cielo debe ser maravilloso y como tal un lugar divertido y lo que aquí es pecado allá estará autorizado. A la monjita nonagenaria que entrega el alma le sorprenderá sin duda renacer como un bombón quinceañero vestido sólo de espuma y saliendo como Venus de una gran almeja. Los que sean castos en este mundo quizá en el otro se divertirán mucho, a calzón quitado; además en el Cielo no hay SIDA ni enfermedades raras.
No te digo la alegría de los ateos contumaces que tras cerrar los ojos para siempre, pensando en su aniquilación y en la Eterna Nada que les aguarda, de repente ven a San Pedro, sonriente, con un pedazo de llave en la mano y a su Ángel de la Guarda que les coge de la mano y se los lleva a descubrir las maravillas de la Eternidad.
En el Cielo tiene que haber perros, lógicamente, porque todos los perros van al Cielo -de los gatos no estoy tan seguro- y también hay extraordinarias bibliotecas con kilométricas estanterías cargadas de libros, y cines en que las películas no estén cortadas, y la verdad es que el Cielo se tiene que parecer mucho al Retiro cuando te paseas con la chica de la que estás tonto perdido; se tiene que parecer a un amanecer entre sábanas, cuando tienes todavía las neuronas en standby y sientes a tu lado la tibia presencia de tu amor.
Tengo días en mi memoria que no me importaría repetir una y otra vez, y supongo que a los demás os pasará algo parecido. Pues el Cielo son mil millones de trillones de días parecidos, y las sábanas están siempre como recién hechas, siempre huelen a limpio y con un toque de lavanda.
El Cielo tiene que ser como si tuvieras un Billete para Cualquier Vuelo en  régimen de Gratis Total por Europa y por el Mundo, en que puedas visitar Praga, Florencia o París sin tener que hacer cola ni despelotarte bajo el arco detector ni problemas de delayed, ni las butacas son para enanos anoréxicos, ni te dan ganas de hacer pis justo en el momento del despegue. En el Cielo sobra tiempo y no envejeces, así que puedes estudiar lo que te dé la gana y ser fontanero durante diez años, vulcanólogo otros treinta, y si te apetece le pides al Jefe que te haga ángel durante un par de millones de años y te vas de galaxia en galaxia visitando mundos y ayudando al personal.
Y, sobre todo, puedes comer lo que quieras, cuando quieras y cuanto quieras, y no te pones malo ni engordas; y puedes fumar lo que té la gana sin que nadie te dé el coñazo.
O quizá es mejor no tratar de imaginar cómo será el Cielo y esperar aquel deseado principio tras el seguro final, y que sea Dios quien nos dé la sorpresa. Seguro que vale la pena.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Toros, religión y laicismo en Dax


Desde que me saqué el carné de conducir, no sólo me he convertido en una amenaza para los inocentes peatones, sino que aprovecho para darme garbeos que antes eran más complicados.
Hace unos días recalé en Dax, una ciudad de las Landas famosa por su fuente natural de agua caliente que proporciona cada hora 100 metros cúbicos de agua a 60º, caudal impresionante que la convierte en la más importante fuente termal de toda Francia.
Según una leyenda local un legionario romano abandonó a su perro enfermo en Dax y se fue de campaña; a su vuelta vio con sorpresa que el perro salía a su encuentro, completamente curado gracias a las beneficiosas aguas de la Fontaine Chaude. Sea o no sea cierta la leyenda -menudo ********, poned el taco que más os guste, el romano, abandonando su perrito, ¿eh?- lo cierto es que Dax conserva restos romanos porque los romanos no tenían rival a la hora de encontrar y explotar fuentes termales; yo me imagino a algún Pomponio Craso o algún Cayo Felicio husmeando el aire como un gorrino trufero y saliendo corriendo raudo y veloz a escarbar una fuente nueva. ¿Y cómo demonios sabían para qué servía el agua? A lo mejor probaban con esclavos que tenían distintos males, veían el que se curaba bebiendo y los que se morían y sacaban del experimento alguna deducción. No se me ocurre otro método.
Obélix se equivocaba, los romanos no estaban locos, ni mucho menos. Es como las ciudades que construían: si tú quieres saber dónde comprarte una casa en una vieja ciudad, averigua primero dónde se instalaron los romanos. Siempre es el mejor sitio, el que no se inunda. Nosotros tenemos computadoras, rayos láser, satelites, Belén Esteban y coñazómetros digitales pero como somos tan listos y chanchipirulis, construimos casas en antiguos cauces secos. Y luego pasa lo que pasa y acontece lo que acontece.
Volviendo a Dax, hay que subrayar que tiene el encanto y también la tristeza de las ciudades levíticas y, como en toda Europa, cesa cualquier actividad a horas en que los españoles tenemos las baterías cargadas a tope (la entrada anterior abundaba en este asunto).
Dax está muy cerca de España, tiene coso taurino y cuando estuve coincidí con un espectáculo de sabor hispánico, Salsa et Toros. Las fiestas de Dax son tan importantes que tienen incluso una advocación mariana, Notre Dame des Ferias. El pasado 12 de agosto, a las 11.15, los aficionados y turistas de Dax le brindaron a Nuestra Señora de las Ferias una ofrenda floral con música del Conservatorio municipal, ¡mais oui! 
Se da así la circunstancia de que mientras que en España se quiere prohibir la España milenaria con sus tradiciones -y su crueldad- en Francia se constituyen peñas, así como suena, se imita el uniforme rojiblanco de los sanfermines y se importa todo un vocabulario taurino... Y es que lo español es popular en cualquier lugar del mundo menos en España. También, durante las fiestas, ves a señores disfrazados de legionarios romanos por aquello de la leyenda fundacional.

La Catedral
La catedral de Dax, como tantas otros templos de Francia carece de esos oros y platas que adornan aquí las piedras seculares. El turista no puede imaginar lo que debieron ser aquellas iglesias antes del gran saqueo revolucionario. Si pensamos que el templo más importante de la Cristiandad durante siglos, el de Cluny, fue entregado a los promotores inmobiliarios de aquel entonces para convertirlo en cantera, imaginaréis sin dificultad las bestialidades cometidas en todo el patrimonio artístico de Francia por los iluminados revolucionarios y sus prósperos aliados del comercio.
Lo que falta de adorno se quiere compensar con cierta devoción por el cura de Ars, Juana de Arco -devoción derechista de los años treinta que ha ido perdiendo comba- San Vicente de Paul, Teresita del Niño Jesús o San Luis.
La Catedral de Dax resulta bastante desangelada, un popurrí de estilos que no pegan muy bien pero la visita vale la pena porque dentro del edificio se puede contemplar el espléndido Pórtico de los Apóstoles, lo que queda del antiguo templo gótico que se hundió en 1646 y se trasladó al edificio nuevo a finales del siglo XIX para protegerlo no sé si de las injurias del tiempo o de las de los hombres.

Sacerdotes negros
Cuando entré en el templo, estaba celebrándose la Misa. El sacerdote era negro, pero no de los negros oriundos de Francia, nacidos en la República y que se expresan perfectamente en francés, sino negro africano con un inconfundible acento del África Occidental francesa que evoca para mí gente sonriente, bubús multicolores y atardeceres sobre ríos cálidos donde bostezan los hipopótamos (¡toma cliché!). Más tarde averigüé que el padre era oriundo de Burkina Fasso, la antigua Haute Volta, o sea que mi oído no me engañó.
En Madrid yo he visto sacerdotes negros en los Jesuitas de Maldonado, San Martín y la Concepción. Unos son africanos y otros vienen de la República Dominicana o de otros rincones de América. La verdad es que lo de los sacerdotes negros resulta un gran invento para acabar con el racismo porque uno que está chapado a la antigua todavía besa la mano de los sacerdotes -sí, ya lo sé, soy muy carca pero no pretenderéis que mañana me ponga un anillo en la oreja ni un pircing en la pirula- y se arrodilla en el confesionario: no veas lo bien que te sienta arrodillarte delante de un negro para quitarte de encima los restos de racismo colonial que te puedan quedar pegados en los rincones del alma.
El racismo es una estética perversa que te meten en el biberón sin que te des cuenta... Yo me acuso de haber leído Tintín desde niño y los negros de Tintín tienen los ojos redondos y son como subnormales. Hergé era un señor belga de su tiempo, para el que las mujeres eran un adorno más o menos ridículo, los judíos sórdidos mercachifles con una gran napia característica y los negros una especie de chimpancés amaestrados, más o menos tontitos, muy parecidos a como los veía el Señor Oscuro de América. Ahora sigo leyendo Tintín y disfruto el doble riéndome de su impresionante carga de prejuicios.
Los sacerdotes negros nos recuerdan  hechos sin duda negativos -la crisis de vocaciones en los seminarios y el envejecimiento del clero indígena en Europa- pero también positivos: países que fueron un día tierra de misión ahora nos evangelizan a nosotros, nos devuelven la visita. La evolución de la fe a través de los siglos supone que cambias de eslabones pero la cadena permanece. Te preguntas: ¿cuánto le queda a España para convertirse en tierra de misión? ¿Acaso no lo es ya? Nuestras iglesias o están vacías o llenas de viejos, con pocas excepciones. Un fenómeno nuevo en un país como el nuestro que durante siglos ha sido pilar fundamental del orbe católico. Quizá es que nuestro catolicismo era totalmente superficial y dogmático; España y Polonia tuvieron hasta la ley Aído la misma ley para abortar, y mientras que las víctimas legales aquí eran más de cien mil al año, en Polonia no llegaban a trescientas. Los polacos son católicos de verdad, como los irlandeses, mientras que las viejas naciones católicas como Francia, Italia y España se enfrentan a un cambio brutal en su estructura religiosa: mayor presencia de otras fórmulas de cristianismo -fundamentalmente protestantes evangélicos- mayor impacto del islamismo y mayor secularización laicista.

La calle de la Laicidad
Cerca de la Catedral, de repente te topas con la Calle y el jardincillo (square) de la Laicidad -en España diríamos más bien laicismo-. El laicismo es un amable concepto de origen religioso que muchos han convertido en anticatolicismo primario, pero que en sí mismo no es malo; antes bien, la independencia de la Iglesia del Estado siempre ha sido favorable a la Iglesia puesto que la libra del chapapote político.
La rue de la Laïcité es un invento moderno, se inauguró hace menos de un año. Una calle con nombre de concepto suena más bien raro pero bueno, después de bañarme este verano en una piscina entre Freud y Marx, estoy curado de espantos. Ese laicismo urbano se debe a la acción de la asociación francesa de Libres Pensadores conectada a la bisecular tradición republicana, a la influencia cada día más limitada pero perenne del Gran Oriente de Francia y al hundimiento general del prestigio de la Iglesia entrampada en la propaganda sobre abusos sexuales y pedofilia.
El laicismo oficial de esa ciudad francesa contrasta con la santificación de las fiestas y las ofrendas florales a Nuestra Señora de las Ferias. Resulta contradictorio que de una parte se inauguren calles en honor del laicismo y que por otro lado la banda municipal toque en honor de la Virgen; en cierto sentido podemos decir que el turismo será quizá el último cartucho que le quede a la Fe para protegerse del acoso oficial. Por mucho que aquí la Zetagente se empeñe en laicizar la sociedad española no me imagino a Sevilla renunciando al Rocío o las procesiones de Semana Santa, aunque sólo sea para llenar de turistas los hoteles. Por otra parte, la locura del anticristianismo a la española no puede obviar el hecho de que toda la cultura europea es cristiana. ¿Dejaría el Auditorio Nacional de programar el Mesías de Haendel?

Lo interesante de visitar Dax con los ojos abiertos es que no sólo se puede contemplar de un vistazo dos mil años de historia, sino que el viajero puede hacerse una idea de las realidades y desafíos de la fe en una nueva Europa o de la imagen de España y de lo español en una Francia que, contrariamente a lo que muchos españoles creen, siempre ha sentido auténtica pasión por nuestras realidades y costumbres.
Luis Español Bouché