Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

sábado, 24 de septiembre de 2016

Toscana y los separatistas

Los grandes pueblos no se dejan engañar por las chorradas separatistas, sólo los mediocres. Recuerdo que le solté a un abertzale algo así como "Mira chico, en Toscana, ¿sabes andestá Florencia, no? pues en Toscana hubo tres tíos que se llamaron Dante, Boccaccio y Petrarca, que son el pistoletazo de salida de la literatura italiana y por lo tanto universal y toda Europa los imitó durante siglos...
Más tarde otros toscanos en Florencia, Pisa y Siena se sacaron de la manga el Renacimiento -la pintura, la escultura, la crítica literaria, la ciencia moderna- y un tal Leonardo, de Vinci, un pueblecito toscano, asombraba a todos con sus inventos, y un tal Galileo, que te sonará, puso su telescopio en Pisa, ¿sabes? Y han seguido produciendo cosas. ¡No paran, los tíos! Se inventaron la Ópera, una palabra italiana, te doy una pista...
Y fíjate que cuando se creía que en Florencia no se podía ya inventar nada más llega Goldoni con su teatro, y más tarde Collodi crea Pinocho -un personaje UNIVERSAL que todos los niños conocen, aunque sea a través de Walt Disney- y luego vinieron los futuristas y hasta hace poco daba que hablar una florentina llamada Oriana Fallaci, oye, y un chaval de Roma, Enrico Fermi, estudió en Pisa, ¿sabes? que tiene una señora universidad.
Fermi, sí, el señor que por primera vez desintegró los átomos -no, los átomos de verdad, no juega al fútbol, sí, que lo sé muy bien- y otro toscano, un tal Meucci, se adelantó a Bell a la hora de inventar el teléfono... Vamos, que en Toscana el más tonto hace relojes. Y aparte de ser más listos que el hambre, la comarca es bellísima y sus ciudades espectaculares, tanto que Giovanni Papini, otro gran escritor florentino, cuando le preguntaban que por qué no viajaba contestaba "¿Y para qué voy yo a viajar si vivo en Florencia?"
Pues observa que NO HAY UN PARTIDO NACIONALISTA TOSCANO, ¿y sabes por qué? Porque como diría Forrest Gump, los que no son tontos no hacen tonterías".

No recuerdo si al abertzale -¿o sería catalán?- le gustó mi discurso. Y me importa tres narices.