Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El pecado del Dr. Poveda

Resulta afortunado que el escudo de España no lleve águilas, osos o leones, porque el animalito que mejor simboliza nuestra idiosincrasia nacional es la hiena.
La hiena es ese carroñero que se alimenta de crías indefensas y de bichos moribundos. A la hiena no le gusta correr riesgos, y aquí la violencia estatal nunca se manifiesta contra el fuerte o el agresivo sino contra el débil, el pacífico.
Los españoles nos dividimos en dos campos, los protegidos y los pateables. Aquí puedes quemar una bandera española en público, y no te pasa nada; puedes invadir una capilla con las tetas al aire, y no te detienen; puedes insultar a monjas o jóvenes peregrinos que no se meten con nadie, u organizar procesiones "ateas" que consisten en humillar las creencias de millones de personas. Nadie te hará nada, no te tocarán un pelo.

Y es que el catolicismo o la nación española son atacables, pertenecen al ámbito de lo no-protegido, de lo desacralizado, de lo pateable.
En cambio el abortismo es uno de los mandamientos de la Nueva Religión que tiene su Vaticano en Génova o Ferraz -cada vez veo menos diferencias-  y si hace falta la puedes imponer a palos. Podéis ver en el vídeo siguiente (colgado por Ciencia y Vida) a varios números de la policía maltratando HOY a un individuo. Ese individuo es un pecador, un blasfemo, ¡un réprobo!


El individuo en cuestión no es un proetarra tirando cócteles molotov, ni ciscándose en las víctimas del terrorismo, ni supone ningún peligro para el Orden Público. El individuo en cuestión es doctor en Medicina y profesor en la Universidad Autónoma de Madrid. Se trata de Jesús Poveda, un ejemplo de dignidad y de coherencia.
D. Jesús Poveda de Agustín es un señor que opina -como opinamos muchos millones de personas- que el aborto es una abominación. Desde hace años, el día de los Santos Inocentes, el Sr. Poveda se reúne con otros que piensan como él y se manifiesta ante los abortorios donde trocean niños. No tira ladrillos, no insulta, no amenaza, se limita a protestar, a manifestar unos sentimientos que compartimos muchísimas personas, solo que él es más valiente.
Si el Gobierno de Mariano Rajoy no cesa fulminantemente a los responsables de la Seguridad en Madrid, tendremos que pensar que al Gobierno de Herodes le sigue el de Poncio Pilatos -fijaros en las iniciales- que los niños por nacer no tienen quien les defienda y que las nuevas autoridades en España son igual de ruines y cobardes que las anteriores.
Y para evitar en lo sucesivo agresiones como la sufrida por el Dr. Poveda, la mejor solución sería quitar de una vez esos siniestros abortorios de Madrid. La Comunidad tiene sobradas competencias para cerrarlos todos. ¿A qué espera? Ya no hay excusas para mantener ese negocio repugnante en nuestra capital.

martes, 20 de diciembre de 2011

Nuestro islámico futuro



 
Comentaba en mi entrada anterior que, si nos atenemos a su discurso, Rajoy no tiene previsto realizar nada en el ámbito familiar -al margen de sacarnos del paro- ni luchar contra el aborto -más de ciento diez mil niños cortados a cachos en España el pasado año, de los cuales 20.496 sólo en Madrid- a pesar de catástrofe demográfica española. Pues yo ya sé quién va a disfrutar de esa prometida prosperidad: los españoles musulmanes, benditos sean.

El Islam imprevisto
Estoy aburrido de recibir incontables emilios denunciando el supuesto peligro de la islamización de Europa. Sobre todo porque no se trata tanto de una victoria de los hijos de Agar como del fruto de dos siglos de anticristianismo feroz en el Continente cristiano por antonomasia.
Francia, por ejemplo, ha sido la patria del laicismo desde la separación, brusca y dramática, de la Iglesia y del Estado. Los laicistas han estado particularmente obsesionados contra la Iglesia Católica, el enemigo a batir desde que Voltaire proclamara "Écrasez l'Infâme". Y durante ese dos veces secular combate contra la Cruz, que llevó a tantos clérigos y monjas a la guillotina o al paredón, se han olvidado de que había otras religiones, otros credos, a los que no se perseguía.
Hace algo más de un siglo, el presidente Loubet y el ministro Combes expulsaban a miles de sacerdotes, disolvían congregaciones enteras, y ponían trabas a la tarea evangelizadora de los misioneros católicos en el África del Norte bajo dominio francés. Fruto inesperado de ese anticatolicismo es la victoria del Islam que nadie esperaba ni previó, cosa de lo más normal en el curso de la Historia. El Principio de la Responsabilidad Histórica de Mirameba y su corolario lo dicen claramente:
1. el que tiene el poder nunca se entera de nada
2. el que se entera de algo, carece de poder.

En España hemos seguido los pasos de Francia, pero la responsabilidad no es sólo de los laicistas sino de la propia Iglesia. En Cataluña, por ejemplo, la iglesia no es más que un instrumento al servicio del separatismo. Así, mientras los prelados catalanes se entregan al  nazi-onanismo catalanista y permiten que se aborte en sus hospitales, sus calles se han llenado de musulmanes. Si lo piensas bien, no deja de tener su gracia, suena como a castigo bíblico; pero dado como está el patio, el Islam no es un castigo, sino una bendición.

Calle de Marsella
Hoy el Islam es la religión más pujante de Francia, el futuro religioso del país. Las laicas instituciones quieren ponerle parches al tema, un día hacen una ley contra  el velo, y otro votan leyes que prohiben las oraciones públicas en la calle. Con la ley francesa en la mano, ¿se suprimirían en España las procesiones de Semana Santa? En este sentido, el Islam se ha convertido en un inesperado aliado pasivo del anticristianismo de los laicoborrokas. Además, esos parches legales son contrarios a la Declaración Universal de los Derechos Humanos que consagra la libertad religiosa en su artículo 18: 

"Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia".

Curiosamente, ese artículo que muchos musulmanes se pasan por las narices -al apóstata, al que deja el Islam, Mahoma autoriza a matarlo, así como suena- sin embargo les protege en las naciones que asumen la obligación de respetar tanto la fe como sus manifestaciones.
 
Sin futuro
La verdad, es que no tengo especial simpatía por las creencias islámicas o el modo de vida de los musulmanes. Islam significa sometimiento y musulmán significa sometido; y yo soy muy rebelde; cada día más. Pero el hecho es que nuestros queridos hermanos musulmanes tienen hijos a racimos; yo no. Podría deciros lo mismo de muchos gitanos ejercientes, judíos ortodoxos e incluso de movimientos cristianos ultrasupermegacarcas. Su modo de vida no me atrae en absoluto, ni su visión de la mujer, ni sus costumbres, ni sus creencias. Pero ellos tienen hijos, y yo no; ellos tienen futuro y yo no. ¿De quién es la culpa? Solo mía, suya no.

La niñofobia de la España oficial
A los españoles en general les encantan y divierten los niños. Pero la España oficial es niñófoba. A una española le ponemos más fácil abortar que encontrar una guardería para sus hijos, y lo de conciliar la vida laboral con la familiar suena a chiste malo: si pides permiso de maternidad en una empresa, te echan. Así de claro.
Para daros una idea del alto grado de gilipollez de nuestras autoridades, os diré que en el  corazón de Madrid hay edificios públicos gigantescos como el Banco de España o el Ministerio de Sanidad, que no tienen guardería. Si por casualidad alguno de los miles de hombres y mujeres inteligentes y currantes que trabajan en el Banco de España o en Sanidad comete el desliz de tener algún hijo, no puede llevárselo al curro. Hablo de un ministerio y de instituciones que debieran dar ejemplo y ser la pauta del comportamiento, bla, bla, etc., tralalá. De verdad, si yo tuviera una fracción de poder, os garantizo que iba a convertir medio Madrid en una inmensa guardería repleta de churumbeles, pero no os preocupéis, no se dará el caso.

En España, toda la estructura familiar ha sido asesinada a sangre fría desde hace más de un cuarto de siglo por los responsables de mantener un entorno económico cuyo objeto es claramente antifamiliar: sin guarderías y con pisos imposibles de adquirir. Dos generaciones de españoles sin nido. Los ricos sí tienen hijos y sus mujeres pueden incluso trabajar, que para eso hay otras mujeres que atienden al niño a cambio de un sueldo. ¡Gran modelo! La libertad de una persona a cambio de la servidumbre de otra... Así, nuestra sociedad va a su colapso; las parejas machistas triunfan y las mujeres más brillantes, las que trabajan y estudian, una de dos, o pueden pagar una sustituta o se quedan sin hijos o tienen uno solo, y ya tarde. Por eso somos el país que más adopciones realiza de todo el mundo. Ya hace un montón de años, recuerdo que escribí en un libro ahora obsoleto el siguiente párrafo:

Por otro lado la pretendida gran familia europea, más que familia parece un asilo de personas mayores, enfermas, egoístas, cascarrabias y sin hijos, que sólo tienen fuerzas para discutir entre ellas y amargarse mutuamente lo que les queda de vida. Tras el suicidio demográfico occidental, el viejo Continente es un continente de viejos. El futuro de Europa consiste en la paz de los cementerios y de las cunas vacías. Así que el debate monarquía-república, en el deprimente contexto del ocaso general de Occidente, no reviste la menor importancia.

Un trabajo de 1997 publicado en 1999, doce años ya... ¿Véis algún cambio?

El islam es el futuro
Por eso, si muchos ven a los musulmanes como una amenaza, yo prefiero verlos como un ejemplo. El islam es el futuro.
Ellos han acertado; nosotros nos hemos equivocado. Después de trece siglos, Tarik, finalmente, ha regresado, y esta vez para quedarse. Por si las moscas, yo me he comprado un método de árabe sin esfuerzo, para ir adaptándome. Porque musulmanes serán los me cuidarán y musulmanes serán los que me limpien el culo si llego a viejo y sobrevivo a los neonazis de la eutanasia; porque los enfermeros no se llamarán Pepe, Marichús o Manolo, sino Mohammed, Dris o Fatima. Ya sé que serán españoles y hablarán español, pero el Corán hay que leerlo en árabe clásico, así que tendré que aprender cómo se dice en V.O. eso de Lā 'ilāha 'illā-llāhu Muhammad rasūlu-llāh.

¿Prosperidad sin niños?



Proclamado el Estado de Decepción
Vaya por delante que cuando le voté, sabía que Mariano Rajoy no era Superman, ni Batman, ni el Hombre Elástico, ni la Masa, ni la Mujer Pantera, ni el Hombre Alcachofa. No pretendo superhombres con superpoderes sino gente más o menos normal que no quiera como el Demente ganar la batalla del Ebro al cabo de setenta años y esas cosas raras del Z y zuz mariachiz. La única virtud que le reconozco al Z es que ha destrozado la izquierda española y particularmente esa secular catástrofe llamada PZOE, por eso me gusta tanto.

Pero hay que reconocer que Rajoy sí tiene un superpoder. Es el hombre más aburrido a este lado de la Galaxia. El que busque en su discurso una idea brillante, un verbo ágil, una idea, algo de vida, quizá llegue a decepcionarse. Ayer, oyéndole, mi coñazómetro se derritió echando chispas. Le hemos dado el Poder a Bostezoman, Rolloman, Coñazoman, Tostonman, Boringman, como prefiráis llamarlo. Me lo voy a grabar para los díos de insomnio.
La estrategia del gallego, de cara a las elecciones venía a ser "no prometo nada y así nadie se decepcionará"; espero que no se tire así la legislatura "no tomaré ninguna medida, así nadie se enfadará". Después de siete años y medio de demenciato necesito cambios razonables y no la hábil estrategia de Don Tancredo.

Ni una palabra sobre las cunas vacías
De entrada, ayer el Sr. Rajoy dejó claro que el envejecimiento de la población española no debe ser un problema y que no va a tomar medidas sobre el aborto: ni una sola vez ha pronunciado la palabra nacimiento, envejecimiento o aborto. Podéis comprobarlo vosotros mismos en este enlace.
Los Rajoyboys que le escriben los discursos deben pensar que el objetivo prioritario es un rápido crecimiento económico, recuperar la prosperidad perdida. Me parece estupendo, mi ansia de euros es tan grande como la suya y me parezco a Carpanta ante un pavo de Navidad, babeando de hambre y de codicia, pero la duda que tengo es ¿para quién vamos a crecer, y quiénes van a disfrutar de ese crecimiento venidero? Porque -lo voy a decir bajito, para que no me acusen de rojo fascista, disolvente, judeomasón y de las JONS- somos el país de la OCDE con tasa más acelerada de envejecimiento. Dice el INE en sus proyecciones que "por cada 10 personas en edad de trabajar, en 2049 residirían en España casi nueve personas potencialmente inactivas (menor de 16 años o mayor de 64). Es decir, la tasa de dependencia se elevaría hasta el 89,6%, desde el 47,8% actual" (los detalles, aquí). Así que si los diez españoles tienen todos empleo, tendrán que mantenerse a sí mismos y a otras nueve personas. Mmmh, ¡brillante futuro! Pero para los Rajoyboys eso por lo visto no es un problema y, demográficamente, España está que lo tira. Ni una palabra, nada.


Un país sin niños
El camino de España o de Francia es el camino de Occidente, y resulta muy atractivo. Es un camino que sabe a libertad, y por lo tanto a prosperidad. Pero en alguna parte del camino, nos hemos equivocado. Hemos fracasado como sociedad porque no tenemos hijos y sin hijos no hay sociedad posible. Y, como recordaba hace cuatro días, nosotros troceamos a nuestros hijos y en sólo un año, sólo en Madrid, hemos pasado por la trituradora del doctor Morín a tantos niños como habitantes tiene Algete. Las generaciones se encadenan a lo largo de siglos y milenios. Pero si se rompe un solo eslabón, si una generación no es capaz de crear otra que le sustituya, la cadena se interrumpe y termina. De nada sirve la eficacia, el desarrollo económico, la enseñanza, si no hay niños que disfruten de esos tesoros, que los aprovechen. O nos encaramos a este toro, o se cierra la plaza.

viernes, 16 de diciembre de 2011

El aborto en Madrid: se acabaron las excusas


La noticia de la semana es que la Comunidad de Madrid ha decidido cargarse una tradición centenaria, la del descanso dominical. Dicen los responsables del proyecto que la libertad de horarios creará trabajo.

El régimen competencial
Lo interesante del asunto, para mí, no es la ley misma sino el hecho de que la Comunidad haya actuado en función de sus competencias. Eso indica una gran virtud política: la capacidad de decisión, que es la cualidad más notable de Esperanza Aguirre; podrán gustarte o no sus opiniones, pero ya sean acertadas o erróneas, al menos las defiende. Resulta seductor ver a alguien creer en algo en el mundo gris de los apparatchik.
A mí, como comprador. me encanta que esté todo abierto a todas horas; lo que no sé es lo que opinarán los pequeños comerciantes que luchan contra poderosos competidores... Ya veremos si es un acierto o un error, si contribuye a hacer popular al gobierno de la Comunidad o le resta votos. No lo sé, no tengo una bola de cristal. Y tampoco me preocupa mucho, no me quita el sueño, de verdad.

20496 vidas truncadas
Lo que sí me quita el sueño es pasar delante de esas clínicas que todos sabemos, donde ahora mismo, mientras me paseo, están cortando a cachos a un ser humano, a un ser tan pequeñito, tan vulnerable, que no tiene boca para gritar ni manitas para agitarlas mientras lo descabezan y lo reducen a papilla.Un ser humano al que le roban todo lo que es, todavía poquita cosa, y todo lo que podría ser, su vida entera, antes incluso de que sepa que existe. Un ser humano al que le niegan su humanidad por razones puramente estéticas.
En Madrid, según los datos oficiales, troceamos 20496 vidas el año pasado, tantas como personas viven en Algete. Los que me conocéis, sabeís que soy antiabortista radical, de esos tíos raros que piensan que un ser humano es tan humano al principio como al final, y que no debiera existir nada parecido a un derecho a matar inocentes. En su día propuse en este blog que se prohibiera el aborto en Madrid. Algunos expertos me explicaron que sí pero no, que sin embargo, que tal y cual Pascual y el régimen competencial, que en realidad no podemos porque el gobierno son malvados sociatas que nos odian, que vuelan en escoba y huelen a pis, bla, bla, bla antiespaña, etc.
No podemos hacer discursos de cómo la izquierda es abortista y anticristiana, o hacer campañas contra organizaciones caritativas o médicas diciendo que son pérfidos progres partidarios del aborto y luego ponernos la venda sobre los ojos y no ver lo que sucede en Madrid. Tenemos 20496 razones para no callarnos.

En Madrid el PP lo controla todo
La Comunidad de Madrid tiene también competencias sanitarias, pero no impide que se trocéen niños en su sistema sanitario ni en los abortorios privados. Ahora no le podemos echar la culpa a los zoziataz de Zapatero. El gobierno de España es pepero; la comunidad es pepera; el ayuntamiento es pepero, las ardillas del Retiro son peperas, hasta las nubes son peperas. Toda España es azul pepé.
Que se coordinen, que se pongan de acuerdo los legisladores autonómicos y los nacionales, pero dado que son de la misma cuerda, que controlan el Senado, el Congreso, la Casa de Correos y el palacio de Cibeles, si no quitan esa atrocidad de nuestra Comunidad, entenderé que el Partido Popular es abortista, que le parece bien trocear niños. Se acabaron las excusas.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Apostar por la vida contra la muerte


Leo hoy en feisbuc un comentario de Santiago Abascal que me ha encantado: su abuelo, de 91 años, que estuvo con los nacionales, le hace llevarle al funeral de un amigo suyo de 94 que estuvo con los republicanos.

La amistad vence el Pasado
En el ejemplo del abuelo de Abascal, vemos que la amistad, esa forma tan púdica del amor, rompe las cadenas del pasado. Y eso es algo más importante de lo que creemos. La Historia toda está cuajada de ejemplos.
Por ejemplo, la familia de Francisco Jasso, el que conocemos como Francisco Javier, luchó, en Navarra, en el bando agramontés por la dinastía de los Albret, mientras que Iñigo López -de Loyola- luchó por sus castellanos reyes. A lo mejor la bola que le quebró la pierna a San Ignacio durante el sitio de Pamplona, la disparó uno de los hermanos de San Francisco Javier. Ignacio y Francisco se conocieron siete años después de ese sitio, en 1528, en la Universidad de París y se hicieron amigos, y con otros compañeros fundaron la Compañía de Jesús. Pertenecían a bandos distintos pero supieron reducir a cenizas las raíces del odio para abonar el árbol de la amistad.
En esa misma línea, Benito 16 y su predecesor, un alemán y un polaco, lucharon en bandos distintos y se apreciaban muchísimo. El primero perteneció a las Juventudes Hitlerianas y luego sirvió en las fuerzas antiaéreas del Reich, y el segundo curró en una cantera mientras los nazis acababan con sus amigos de infancia judíos, con sus profesores de la Universidad, con sus compañeros de teatro.
Una cosa es reconocer la injusticia, honrar a los muertos y a las víctimas en general, y otra muy distinta permitir que el odio se salga con la suya.
"Si el odio responde al odio, ¿cuándo el odio acabará?" Esta máxima atribuida a Buda y de la que tengo alguna referencia india y japonesa, es un buen planteamiento del desafío que el pasado le hace al futuro.
La respuesta a la pregunta del Buda la dio Jesucristo, hace dos mil años, lo cual no ha impedido que los cristianos nos hayamos odiado durante siglos en Su nombre. Afortunadamente, Jesús tiene seguidores como Antón Luli, para demostrar cada día que nuestra fe no se reduce a las paparruchas de los teólogos, a un mero ejercicio del poder y de la jerarquía.

Luchar contra el poder de los muertos
Hablando de poder, hace mucho tiempo que sabemos que el mundo lo gobiernan los muertos, y el pasado es como una hipoteca sub-prime: un montón de basura que a la primera de cambio te arruina para siempre.
Para vivir, debemos luchar contra los muertos. No se trata de mentir, de cambiar el pasado -del pasado no podemos cambiar ni una coma- sino de negarnos a hipotecar el futuro a golpe de memoria. Y eso es cierto en todos los ámbitos de la vida: no podemos clavarnos en la cruz de la memoria. Te quedas sin trabajo, te quedas sin casa o todavía peor, mueren los tuyos o te quedas sin tu amor, desarbolado, hundido, náufrago de ti mismo. Puedes recrearte en la suerte o tirar palante. Que se trate de tu vida o de la mía, o de la vida de las naciones, de la Historia misma. En otras entradas de este blog, planteaba los términos humanos de una verdadera memoria histórica, que desarrollaba al comentar el asesinato de Calvo Sotelo o los escándalos de Mauthausen y Paracuellos. Al final, todo se reduce a tirar palante.

El Tirano odia el Amor
Fijaros en que el Tirano y el Amor son incompatibles. El Tirano le tiene pánico al Amor; a todos los tipos de amor. Desde la pasión más carnal a la más espiritual de las amistades. Porque nadie puede controlar los sentimientos de nadie, ni siquiera los propios. El Deseo es algo salvaje. ¡Hay que enjaularlo y castrarlo! ¡Control, control! En Irán ahorcan a los homosexuales, y su triste versión del árbol de Navidad son tíos colgados de unas gruas. No estamos tan lejos de los iraníes, en España hace cuarenta años, les aplicaban la Ley de Vagos y Maleantes y hace poco el Z hablaba de alianza de laz zivilizacionez... En China te prohiben tener más de un hijo. En casi todo el mundo supuestamente civilizado puedes matar a tus niños antes de que nazcan y en breve podrás matar a tus padres, para hacerles un favor. El Tirano sabe muy bien lo que hace.
El Amor es invencible, implica una adhesión inquebrantable que el Tirano quiere quebrar.
Al Tirano, lo que le gusta, es controlarlo todo y para controlar las personas hay que reducirlas al estado de cosas. Arráncale a la gente su esperanza, pisotea sus creencias, dile  que nada tiene sentido puesto que todo está prometido a la Nada; acaba con sus sentimientos paternales, prostituye la amistad convirtiendo al amigo en espía, dile a las mujeres que la mejor forma de realizarse como mujer es cortando sus hijos a cachos... ¡Ese es el mensaje del Tirano, ese es el cebo con el que nos quiere pescar! En España somos tan listos que nos hemos tragado el cebo, el anzuelo, el sedal y la caña. Por muy poco no nos tragamos la barca...
Nos hemos olvidado de que por el amor se lucha, y nosotros no queremos luchar. Por eso somos un pueblo estéril. Las españolitas y los españolitos tienen grandes problemas para amarse, para procrear. No reconocen el amor cuando lo encuentran; y lo pisotean, tienen miedo al compromiso, miedo al futuro, miedo a todo:  así nos va... País de sicólogos de pacotilla y de masturbadores crónicos, nación sin hijos y sin esperanza, se nos pasa la vida con el temor a vivirla y el temor a equivocarnos y a no "realizarnos". El Tirano ha vencido. Y me diréis, ¿quién es ese Tirano? Para verlo con tus propios ojos, búscate un espejo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Sensualidad sin voz


Tienen los ojos claros. Fueron iconos de la juventud. Se casaron con alguien famoso pero ya eran famosas por sí mismas: Carla Bruni y Jane Birkin.
Dos generaciones distintas que acabaron perteneciendo al mismo mundo, un mundo de artistas de moda, en que el lujo y el dinero se codean con el talento y con la versión más libre o más deprimente del amor.
Hablan francés y otros idiomas. Viven en Francia aunque las dos nacieron en el extranjero.
Resulta curioso comprobar la extrema sensualidad de sus voces, rotas quizás por el tabaco, tan distintas, en el marco de canciones que tienen un no se qué tremendamente cálido y en el fondo, si se piensa, deprimente. Canciones que hablan del amor de rebote, a través del desamor...
Gracias a youtube podemos comparar dos estilos que algo tienen de convergente, no me preguntéis qué: Quelqu'un m'a dit (Bruni) y Yesterday, yes a day (Birkin).

Quelqu'un m'a dit:





Yestarday, yes a day:


lunes, 28 de noviembre de 2011

Bonos garantizados sobre el patrimonio de los chorizos (GASPACHO)

Ayer me compré cierta cantidad de chorizo en lonchitas, de ese que llaman cular -qué ordinariez- pero que está que te mueres de rico. El chorizo, como la oreja a la plancha o los callos posée virtudes no sólo afrodisiacas -últimamente todo lo que como resulta terriblemente afrodisiaco- sino claramente inspiradoras.
Leyendo los inteligentísimos comentarios a mi anterior entrada, debo reconocer -por duro que parezca- el fracaso de mi propuesta: millón más millón menos, vender títulos nobiliarios sólo reportaría ochenta millones de euros en una legislatura, mucho menos de lo que la chusma saliente se gastaría en un mes en traducir las obras completas de Fidel Castro al quechua, desarrollar la fabricación de condones vitaminados para el Tercer Mundo, o enseñar el concepto de sostenibilidad para la lapidación femenina en el marco de la Alianza de Civilizaciones. Reflexioné durante varias horas, a medida que engullía mis lonchitas y cuando por fin llegué al final del proceso, se hizo una luz en mí. ¡Ordeñemos a los chorizos! Si la venta de títulos nobiliarios es una práctica del siglo XVII, por lo menos avancemos algo en el tiempo, hasta los años de la Revolución Francesa.

¿Recordáis cómo empezó esta crisis?
Unos presuntos banqueros colocaban en el mercado unos títulos que representaban opciones sobre chicles usados, hipotecas imposibles de cobrar, apuestas sobre carreras de camellos, en fin lo que los expertos llaman ingeniería financiera.
Los mismos presuntos -presunto es en portugués el nombre del jamón, o sea, carne de cerdo- se dedicaron a dar facilidades a los pobres infelices que se iban a hipotecar, que buscaban un nido para poder echar una canita y tener chiquitos y que firmaban lo que les pusieran por delante.
Los presuntos sabían muy bien que los infelices que firmaban no iban jamás a devolver el préstamo pero claro, el negocio estaba garantizado: pagaba durante varios años y luego se quedarían ellos con el bien en garantía. Daba igual el valor del piso, la hiena que concedía el crédito sonreía "además, el mercado está en alza, podrían ustedes revender mañana el piso al doble de su valor".
Otros miserables, agazapados en los gobiernos, la gente seria y enterada de la bolsa, del Banco de España etc., sabiendo perfectamente de qué iba el asunto, y que habían estudiado en la facultad la famosa crisis de los tulipanes, dejaron hacer, dieron su consentimiento. Naciones enteras se dirigieron al abismo al paso alegre de la paz.

No todos han perdido
Sabemos lo que ocurrió: Occidente se hundió, las Bolsas se derrumbaron pero todos no perdieron con el cambio. Algunos se han hecho muy ricos. Promotores, banqueros, autoridades municipales que especularon con el terreno o con las autorizaciones administrativas: muchas pirañas sacaron su jugoso bocado de una generación entera expoliada y arruinada. Miles y miles de fallidos, miles y miles de embargos, pero el que pegó su dentellada vive ahora feliz, agazapado en la obscuridad, royendo su gran trozo de queso. Húndase el mundo mientras no me quiten a mí lo mío...

La amenaza de la Segunda Desamortización
Como estos tíos han dejado el Estado en la más absoluta ruina, se habla de la segunda desamortización, de vender lo público. O sea, rematar el latrocinio con un colosal saqueo. ¿Quién tiene dinero ahora para comprar lo que era público? Los mismos que han trasquilado el Estado.
La verdad es que antes de empezar a vender los cuadros del Museo del Prado o convertir el Retiro en un solar, sería interesante estudiar otras formas de financiación. Propongo los Bonos GASPACHO, GArantizados Sobre el PAtrimonio de los CHOrizos.

Un instrumento financiero fiable
Los bonos GASPACHO pueden constituirse en brevísimo plazo, a golpe de decreto.

1. Expropiación general de TODOS los bienes de los miembros de consejos de Administración de Bancos y Cajas de Ahorro intervenidos y de TODOS los bienes de los Alcaldes y concejales de Ayuntamientos en quiebra. Nos referimos, claro está, a los ediles que provocaron la situación, no a los que la heredaron.

Todos esos bienes constituyen una fenomenal pelota de bienes inmobiliarios -pisos, chalés, jacuzzis, pistas de paddle- y de bienes muebles -automóviles, rolex, joyas, acciones de clubes deportivos, barcos de vela, atraques- etc.

2-Recuperación internacional de fondos. Cualquier país en el que un ciudadano español tenga una cuenta cifrada puede quedarse con la mitad de la suma de la cuenta, compartiendo la otra mitad con el Estado español. Así, si el antiguo miembro del Consejo de Administración de la Caja de Ahorros de San Millán de la Polvorosa tiene dos milloncitos en Suiza, el Gobierno Federal Suizo pilla un millón y el gobierno español otro millón. ¿Se va a resistir el gobierno Suizo a semejante oferta? ¡No! Ellos también andan cortos de cuartos.

3. Titulización del momio. Todos esos bienes representan un patrimonio colosal pero no inmediatamente liquidable. No puedes vender en 24 horas lotes de cien mil rolex, y nadie va a comprar tres mil jacuzzis de golpe. Por otra parte la recuperación internacional de cuentas cifradas etc. es un proceso medianamente largo por muchas facilidades que concedamos.
Entonces lo que vamos a hacer es emitir títulos garantizados sobre ese momio. Haciendo una estimación a la baja -considerando los bienes muebles en la cuarta parte de su valor y los inmuebles en la tercera parte de su precio de mercado actual y estimando la recuperación de sólo un 5% de los fondos ilegalmente exportados de España- lanzamos los Bonos GASPACHO. Un instrumento financiero totalmente fiable y confiable. A medida que vayamos liquidando, poco a poco, los bienes incautados, el Estado irá cancelando los títulos y devolviendo a los inversores su dinero más los intereses correspondientes.Como los bienes habrán sido estimados muy a la baja, al venderse poco a poco se generarán resultados extraordinarios. El producto, financieramente hablando, es mucho más sano que la basura que durante años circuló por los mercados.

Precedente histórico
El precedente histórico serían los asignados creados por la República francesa sobre los bienes expropiados del clero durante la Revolución. Fue un fracaso sonado porque se emitio mucho más papel que el valor de los bienes y por otras dificultades que sería excesivamente largo detallar, pero ese fracaso permitió a los revolucionarios salvar su República en un momento en que estaban financieramente ahogados y en guerra contra toda Europa. No debemos repetir la Historia sino aprender de ella: tenemos la obligación de sobrevivir, de dar una oportunidad a nuestra generación; no podemos andarnos con tonterías. En cualquier caso, consciente de mis obligaciones ante Dios y ante la Historia, comparto esta genial idea con todos vosotros a ver si conocéis a gente del Gobierno y que se inspiren...

domingo, 27 de noviembre de 2011

Vender títulos nobiliarios

Mi buen amigo el profesor Mirameba, académico corresponsable, es hombre de natural modestia y no alardea de la nobleza de su antiquísima prosapia vascongada. Todos sabéis que los Mirameba de Mirarriba descienden en directa línea de la Casa de Bergalegre, señores de Gonorrea y condes del Órdago, merced carlista reconocida por Franco y sublimada por su sucesor, nuestro actual monarca.
Mirameba en el fondo es un romántico pelín fetichista y me confesó una vez que sentía celos del Gran Duque que le calzaba a Cenicienta la zapatilla de cristal. Yo le contesté -quizá algo procaz, Vds. perdonen- que más celos me daba el Príncipe, que se calzaba a Cenicienta... Para qué engañarnos, la Monarquía conserva su magia, que se asienta en los cuentos de hadas y en el Mus, donde mandan los reyes. Y como la nobleza está a la sombra de la Corona, es lógico que le toque un poco del polvo de Campanilla, dicho sea sin aviesas interpretaciones, que os conozco.

Títulos disputados
Mientras que los que poseen pacíficamente un título que heredan de sus mayores no le dan ninguna importancia al asunto ni hablan de ello, los que no lo tienen, sobre todo los parientes más allegados  se reconcomen a veces de rabia pensando en lo mucho que les gustaría ser califa en lugar del califa o marqués en lugar del marqués. Sin salir de Madrid conocemos al respecto verdaderos casos patológicos a cuyo lado Iznogud es un puro aficionado, y como la gente es cobarde en general y mezquina en particular, en lugar de decirse las cosas a la cara y darse de bofetadas para luego reconciliarse y hacerse amigos -que es lo sano, como hacen los chicos en los colegios- prefieren recurrir a métodos torticeros, utilizan abogados y procuradores y, en los casos más desesperados, rehabilitan mercedes nobiliarias extintas y olvidadas.
En este sentido, confieso que admiro a los expertos en derecho nobiliario, capaces de encontrar algo parecido a un camino en el bosque de normas, una y otra vez reformadas, y de sentencias perennemente contradictorias de los altos Tribunales que acaban entendiendo -es un decir- de estos temas: Supremo, Constitucional y Estrasburgo. El derecho nobiliario español se ha convertido en algo tan complicado con todas las reformas y sus remiendos, que ya nadie se aclara. Y claro, el desorden sólo sirve para ganancia de extraños pescadores y para que se peleen a muerte familias enteras.

Los títulos todavía tienen algo de predicamento
Como todo lo que toca de lejos o de cerca a la Monarquía, los títulos todavía valen algo, y prueba de ello es que hay gente dispuesta a pagar una pastita por titularse duque, conde, marqués. Luego tienen un valor objetivo al margen de cualquier otra consideración.
Normalmente la vía para obtener un título consiste en heredarlo, algunos pocos consiguen del Rey una nueva concesión -hoy día son gente de mérito, artístico o futbolístico o grandes empresarios- y otros pocos se molestan en obtenerlo por medios esdrújulos. Así, el ejemplar empresario Ruiz Mateos adquirió un título -Marqués de Olivara- en la República de San Marino, ¡toma ya!, y consiguió que se lo autorizara para su uso en España don Pío Cabanillas, ministro de Justicia del último gobierno de la UCD
Otros reciben títulos pontificios a base de pagar la luz del Vaticano durante un año, por ejemplo, y luego tramitan la autorización para su uso en España.
Finalmente están los falsificadores, y casos hay bien conocidos de personas que han casado muertos y convertido primos en abuelos para conseguir filiaciones adecuadas. Quien quiera entretenerse un rato con estos asuntos puede leerse el muy recomendable ensayo de Antonio Pérez Henares, Nobles y Plebeyos.

La justicia no está para las tonterías
Nada de esto tendría la menor importancia si no fuera por el peso que los pleitos y demandas por causas nobiliarias y reclamaciones de mejor derecho están haciendo correr a la justicia. Con el atasco judicial que vivimos, unido a la locura furiosa tantas veces acreditada de los jueces, no resulta edificante que tenga un señor magistrado que dedicar su atención a si en función del Fuero del Bailío o la tarantela siciliana Trasibundo del Copete tiene mejor derecho que su prima Gorgona del Frenillo al título de Marqués del Real Orgasmo (con G. de E.).

Suprimir los títulos no es una solución
La supresión de los títulos no ahorraría dinero. En Francia se intentó varias veces y se tuvo que renunciar por las complicaciones legales. Me explico: suprimir un título supone que le quitamos cualquier tipo de reconocimiento legal. Y ahí empiezan los problemas. Viene uno que firma libros como Conde de Campoenorme o registra Duque de Altobuque como marca de vinos, chorizos y condones. Si el título sólo existe en su imaginación -como el de Gran Almirante de las Barcas del Retiro- nada hay que decir al respecto. Pero si el título de Altobuque lo llevó antes otra familia durante siglos, entonces ¡Houston, tenemos un problema! Y llegan los pleitos; y al final acabas teniendo jueces y fiscales ocupados en asuntos que, francamente, son de muy limitada utilidad pública. Así que en Francia se concede al título la misma protección que al apellido, y punto. En Italia y Alemania han optado por soluciones parecidas así que se trata de cuestiones en las que impera el Derecho Civil.

Sacar cuartos para Hacienda
Probablemente os habréis percatado de que esa pandilla nos ha dejado en la ruina más absoluta y de que hay menos euros en las arcas públicas que neuronas en el cerebro de un adolescente.
Ahora que vamos a estrenar nuevo gobierno, sugiero públicamente la posibilidad de obtener réditos de la vanidad. Me refiero a la posibilidad de poner a la venta nuevos títulos. Y venderlos caros.  Milloncito de euros por ser duque, quinientos mil por un marquesado, doscientos mil por un condado, cien mil por un vizcondado, cincuenta mil por una baronía. Todos los años  Hacienda debiera decidir cuántos títulos vender, por ejemplo veinte ducados, treinta marquesados, cincuenta condados, etc. Sacaría algo más de veinte millones de euros, al año. Dinero de verdad, contante y sonante a cambio de humo. Un gran negocio para una Hacienda exhausta. Y en el fondo, siempre ha sido muy rentable eso de vender humo, que se lo digan a la secular Tabacalera que tuvo hasta una marca de Ducados.

Precedentes históricos
Esa venta de títulos tiene numerosos precedentes. Algunos de los reyes españoles, como don Carlos II, para beneficiar instituciones como un monasterio, le concedían algún título para que lo vendieran y se lucraran con el producto de la venta. En Francia Luis XIV para financiar sus guerras llegó a vender cargos que ennoblecían a sus adquirientes y hasta distribuir cartas patentes de nobleza en blanco que permitían a sus compradores alcanzar la feliz condición de quienes pertenecían al estamento nobiliario. Así que no estamos proponiendo nada que se salga de la más estricta ortodoxia.


Un reglamento que prestigie la cosa nobiliaria
También podría Hacienda recuperar títulos históricos basados en criterios de decencia. Me explico: el que adquiriese las nuevas mercedes, o el que ostentara las ya existentes, debiera, de entrada carecer de antecedentes penales y estar al corriente de sus obligaciones fiscales, del pago de la Seguridad Social de sus empleados, etc. Por el hecho de adquirir un título, tu hacienda debe ser transparente para la Administración y tus actos inmaculados a los ojos de la sociedad.
Eso prestigiaría el título, sabrías que si una señora es condesa o un señor es marqués, de entrada, no te van a engañar, ni a estafar, ni a meter mano a tus hijos. En el momento en que cometas una ilegalidad o que dejes de satisfacer tus obligaciones, si te pillan defraudando a Hacienda, contratando a una inmigrante ilegal o haciendo fotos a niños desnudos, tu título revierte al Estado y a ti te borramos de la lista. Y volvemos a subastar la merced mercenaria. Eso sí, a los parientes cercanos se les ofrecería la posibilidad de conservar el título si igualan la puja.
En cualquier caso, con la cláusula moral que apunto, lejos de desprestigiarse el tema nobiliario adquiriría un valor social considerable porque el prestigio no es más que el reflejo de las virtudes, reales o proclamadas y todo estamento que se respete necesita y exige de una regular poda basada en criterios tan sencillos como la honradez.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Una oportunidad



Como soy uno de los tres o cuatro demócratas de verdad que quedan en Europa, disfruto a lo grande participando en los procesos electorales, y más contando con el asesoramiento de alguien que sabe de esos temas como Juanma García Gay.
Ayer hacía de interventor en un colegio electoral y paré de contar votos a las once de la noche. Resulta obvio que la Junta Electoral ha hecho alguna trampilla para conseguir que los presidentes y vocales de mesa fueran gente relativamente joven y formada porque lo del ordenador hubiera supuesto un verdadero desafío para muchos que sufren de analfabetismo tecnológico. Como siempre, tuve suerte, la interventora del PSOE era tan eficaz como agradable y el Presidente y los vocales un modelo de inteligencia práctica. Acabamos antes que nadie y nos cuadraron las cuentas.
Lo más simpático de la velada fueron todos los votos que obtuvo Álvaro Pombo. No me entusiasman sus novelas -me gustan más sus versos- pero me encanta su valor personal. Ser gay en los tiempos de las redadas de violetas, exigía más valor que ahora en que resulta una circunstancia hasta favorable en determinados ambientes.
No creía que el PP obtuviera la mayoría absoluta, porque sé cuán testarudo puede llegar a ser el personal y que dada la nula formación política de los españoles, aquí tu partido es como tu equipo de fútbol. Casi ocho millones de personas han votado al PSOE después de la que ha montado... Familias enteras que han quedado en el paro, han seguido votando por "los suyos", sin tener en cuenta sus propios intereses. Esto es lo que hay.
Pasé por mi sede y vi un montón de chiquillos que estaban de fiesta pero no entendían, obviamente, la trascendencia de lo sucedido. Pero como les invitaban a algo, estaban joviales. Hubieran celebrado igual un concierto de Justin Bieber. En cambio abracé a otros amigos, gente mayor que entendía perfectamente que ayer España ha apostado por el cambio.
Llegué a tiempo para oír las últimas frases del discurso de Rajoy. El pobre es tan aburrido... Me recuerda esas insufribles fábulas de Samaniego, calcadas de La Fontaine y con una rima espantosa.
Su estrategia de no prometer nada para no decepcionar a nadie es cualquier cosa menos ilusionante. Sin embargo fui el primero en aplaudir y hasta en berrear. Porque estaba y sigo estando contento. Porque nos hemos dado una oportunidad; una oportunidad colectiva y personal de salir adelante, trabajando mucho, pero con una esperanza, al menos, de que las cosas van a ir mejor.
No nos engañemos: el PP es lo que es. El Zubnormal y zuz mariachiz lo han hecho tan mal que no sólo han destrozado su propio partido sino que se lo han puesto demasido fácil al PP impidiéndole renovarse y depurarse en profundidad poniendo de patitas en la calle a sus corruptos gurtelianos, su chusma valenciana, su ralea alicantina, su basura madrileña, etc.
No me agrada la idea de ver a un notorio dilapidador como el Sr. Gallardón en un gobierno que, dadas las circunstancias, tiene que ser más austero que la hormiga borde del citado Samaniego; sería como meter dentro a la Reina de las Cigarras. Espero que las reformas no consistan sólo en reforzar la Economía para Buitres inaugurada por el Z y su pandilla. No quiero ver más casinos y casas de putas, no quiero ver a la gente sin trabajo teniendo que vender las cucharillas de plata, ni empeñando su mantón de Manila. Quiero ver una economía a medio y largo plazo que apueste por la formación y el esfuerzo, y no por los pelotazos de los amiguetes. Quiero un gobierno capaz de vencer a Franco, es decir, capaz de congeniar la democracia con el éxito económico y social.

Espero de Rajoy que sea un gobernante razonable, que dé marcha atrás en las iniciativas demenciales de los que creen que trocear niños y matar viejos es una forma de progreso. Mi única ambición en política consiste en apoyar a fondo los movimientos provida, que son el futuro porque apuestan por el futuro, apuestan por la vida en lugar de la muerte.
Espero de Rajoy que sea capaz de negociar con los restos del PSOE, cuando ellos se vuelvan a centrar, una reforma constitucional para acabar con las autonomías, que no han servido para nada, salvo para financiar a los separatistas, hundir las cajas de ahorros, multiplicar el número de funcionarios inútiles y encarecer los trámites administrativos.
Espero de Rajoy un gran proyecto de educación, que apueste por la calidad, el esfuerzo y la disciplina.
No espero más. Salvo que a todos esos españoles que no se meten con nadie les dejen en paz, que nadie ataque su fe, ni les deje sin trabajo ni pretenda enseñarles como educar a su familia. 
Sólo añadiré que ayer recordé con imaginable melancolía aquel 11-M en que murió Marion Subervielle, la chiquita de la chaqueta roja de la Biblioteca Nacional que nos presentó a su hija... Recordé aquellos días de mentiras y de odio y la llegada de Zapatero, de su gente... Recordé el gran descarrilamiento electoral, tras una tragedia nacional.
Me di de alta en el PP a las diez de la mañana del lunes siguiente al domingo 14 de marzo de 2004. Creo que fui el primero en Madrid, y que aquel mismo día 400 capullos hicimos lo mismo. Fue nuestra forma de reaccionar.
Ahora el Zeta y los de la Ceja se han ido. Nadie les echará de menos. Id con Dios y no volváis.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Sexo, mentiras y condones

Algunas realidades sobre las que no se insiste

Realidad Uno: las chicas jóvenes se quedan embarazadas con sólo mirarlas.
Ya te pongas o te quites condones, pildoritas, dius o cuentes días, o tomes temperaturas, las chicas jóvenes y sanotas se quedan siempre embarazadas porque están diseñadas para quedarse embarazadas por Mamá Naturaleza que sabe muy bien lo que hace para garantizar la propagación de la especie. Esas chicas que ponen verracos a sus compañeros de clase, a los viejos verdes e incluso a grandes escritores, esas que se rompen de buenas que están, esas jovencitas de piel tersa, pechos erguidos e inocente sonrisa, esas precisamente, sólo con rozarlas con un pensamiento ¡se quedan embarazadas! ¿Ves ese cuadro famoso de Fragonard, La Liseuse, el de la chavala leyendo un libro, que es tan joven y con cara de buena? Pues basta con estornudar junto al cuadro para dejarla embarazada...

Realidad Dos: no te puedes librar del Deseo
El Gran Relojero del Universo es un mecánico impresionante, muy, muy listo, que inventó la almeja y el percebe, los elementos naturales de la reproducción; si los estudias de cerca te quedas asombrado ¡qué ingenio! ¡qué perfección!
Pero es que además, el Gran Tahur del Amor también inventó el Deseo. Desde que los gallos bailan delante de las gallinas, clo, clo, clo, la historia de hombres y mujeres es la de una eterna danza nupcial. El papión exhibe su rojo culo ante la papiona, el escritor exhibe sus libros, el rico su dinero, el guapo su palmito, el listo su inteligencia, el valiente su arrojo, el famoso su portada en el Hola, el bien dotado su cachiporra, el gracioso sus chistes y el borracho su capacidad para vaciar sin morirse una botella de cazalla. Al final, todo consiste en ponerle plumas al pavo. Conclusión: no te vas a librar del Deseo. Es algo que está inscrito en los genes, en las moléculas, ¡en los átomos! Hasta los electrones desparejados buscan pareja...


Realidad Tres: el X% de las mujeres se queda embarazada cuando el polvete cae en los días fértiles.
Traducción: una de cada Y chavalas desarrolla un fermoso bombo tras unos minutos de frenesí probablemente olvidables con su novio o amigo-con-derecho-a-roce si el mochacho libera sin más los intrépidos globitos blancos en el íntimo cielo de su churri. Como los días fértiles son muchos, calculad la respectiva probabilidad...
Me diréis, "Luis, miserable falsario, no das las cifras... Eso no es serio". Pero es que esa cifra, no la conozco, y ¿para qué vamos a discutir? ¿Qué me importa si es el 3% o el 9%? El riesgo existe. ¿Es asumible?


Realidad Cuatro: si quieres perder la fe en los condones, léete el prospecto.
Sí, sí, ese papelito que viene en la cajita de las gomas y que nadie lee. Léelo con lupa o microscopio -está realmente escrito muy chiquito-  y con atención. No hay ni uno solo que te diga que es un método seguro al 100%. Todos los fabricantes se curan en salud insistiendo en que es el mejor método anticonceptivo, bla, bla, o que contribuye a evitar enfermedades de transmisión sesuá y todo eso, lo cual es rigurosamente cierto, pero NINGUNO te dice que es seguro al 100%. porque nadie quiere jugarse una demanda.


Realidad Cinco: tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.
O sea, que por pequeña que sea la probabilidad de que la chica se quede embarazada -ver Realidad Tres- usando pildoritas, condones, metisacas y otros oginos, la repetición del acto aumenta la probabilidad del embarazo.
Precisamente en este sentido eran las palabras del Papa Benito acerca del condón: el preservativo al crear una falsa sensación de seguridad, permite a la gente pensar que "están seguros" y repiten el tema tantas veces que al final ocurre lo que nadie querría que ocurriera. Yo estoy todavía esperando a que me demuestre alguien que absteniéndote o matándote a gayolas pillas el SIDA; con el remedio artesano de la lujuria el peor mal que puedes sufrir es un tennis elbow.

Realidad Seis: el preservativo es utilísimo pero no una panacea universal
En tiempos de pandemia como vivimos ahora, el condón es totalmente recomendable si lo que vas buscando es pasar un rato agradable y no encargarle nada a la cigüeña. Puestos en faena, mejor con goma que sin ella. Pero mucho ojo con creerte la publicidad de los fabricantes: los condones más seguros que jamás dejarían pasar a los intrépidos globitos blancos, a lo mejor no lo son tanto de cara a los virus y otros micro-organismos.
Virus como el del SIDA, son mucho más pequeños que un espermatozoide y el látex -cuando el fabricante no sigue las normas- puede presentar poros y hasta agujeros.
Es cierto que actualmente han mejorado mucho la calidad de los preservativos -hay muchos menos poros- pero cuando oímos a los propagandistas de las gomas decir que los chubasqueros del pito han mejorado, debemos deducir que ¡antes no eran tan buenos!
Aterra leer el último estudio de la Organización de Consumidores, se habla mucho de las mejoras que se han introducido en los condones, comparando su último informe con el de 1994 en que la mitad de los preservativos no superaron las pruebas. Y sin embargo en 1994 y antes nos decían que eran estupendos y super-seguros: ¿os acordáis de la famosa campaña Póntelo-Pónselo o del No da - Si da?  Te presentaban el condón como "el medio más eficaz para la prevención de embarazos no deseados y de enfermedades de transmisión sexual." Y esa publicidad es anterior a 1994... Si nos mentían en el siglo XX, ¿porque no nos van a mentir en el siglo XXI? ¿Acaso ahora la información es más veraz? ¿Cuánta gente ha muerto, cuántas mujeres se han quedado embarazadas por culpa de esa publicidad?
Hay marcas que de verdad siguen las normas dictadas por AENOR e ISO -las nuevas, eh, que son más exigentes que las anteriores- y otras marcas menos recomendables que dicen que siguen esas normas pero tú, fíate...

Realidad siete: ¡eres torpe!
Aparte de lo que ya va dicho, TODOS los fabricantes te explican que NO debes usar vaselina con un condón, ni determinados lubricantes con base aceitosa porque debilitan la resistencia del látex. Sin embargo, mucha gente sigue usando vaselina o recursos caseros como la mantequilla o el aceite. Los fabricantes también te explican que hay que conservar debidamente el condón y no usar los que estén caducados.
Además, el usuario es torpe. Hay gente que no tiene ni idea de cómo se usa una goma o que es particularmente muñona a la hora de ponérselo o quitárselo; hay gente que los perfora sin querer con los dientes o con las uñas. Y pasa lo que pasa; y acontece lo que acontece.

Realidad ocho: el sexo es un negocio gigantesco
Alrededor del sexo, todo es mentira; y con los ladrillos de la mentira se han edificado saneadísimos negocios.
Por eso, al natural Deseo que inventó Dios, se le suma la sobre-estimulación, hasta convertir el deseo en verdadera adicción. Nos quieren muy salidos para sacarnos los cuartos.
Para estimular cualquier adicción resulta fundamental crear una barrera mental entre tus actos y sus consecuencias.
Te potencian el deseo poniéndote imágenes muy atractivas de señoras estupendas pero hacen todo lo posible para que no pienses en las consecuencias.
El proceso es idéntico al que siguen los fabricantes de comida rápida añadiendo más y más azúcar a sus productos. Quieren venderte su bazofia, no que pienses en las lorzas o los michelines. Mira la publicidad de los caramelos para los niños: todo son niños sonrientes, con blanquísimos dientes de los que han borrado las caries.

Desde que eres un adolescente te bombardean con pornografía para venderte imágenes de hombres y mujeres totalmente irreales que hacen cosas que la gente normal no hace. Fíjate en las chicas de los dibujos Hentai, con sus inmensas tetas y sus minúsculas cinturas. Esas tías sólo existen en la mente del dibujante japonés que las inventó.
Para adecuarse al modelo, miles de infelices inseguras se someten a cambios, a cirugía estética y se ponen tetas de silicona de esas que reconoces en las piscinas porque siguen erguidas incluso cuando la chica está tumbada de cara al cielo. Si lo piensas, es muy fuerte: tías que quieren parecerse a un dibujo. Más negociooooo.
No te hablo del negocio de los meetic, badoo, ashley madison y otras "redes de encuentros" en que a base de tarjeta de crédito vas tratando de conocer medias naranjas atractivas y deseables...
La industria pornográfica mueve miles y miles de millones a los que se suman todos los negocios conexos: los bares donde se supone que vamos a ligar y todo el negocio del puterío. Negocios de millones, de billones, de trillones, qué sé yo...
 Otra mentira es que existe el "sexo seguro". Existe un sexo más seguro o si prefieres, menos inseguro. Es de lo que va esta entrada del blog. Para asegurar ese "sexo seguro" te venden toda clase de motos. Condones, pastillitas, etc. Más miles de millones de euros... ¡Boteee, graciaaas!
Otro negocio es cuando "el sexo seguro" ha fallado. Entonces te venden otros productos, píldoras del día después o te ofrecen un aborto estupendo y maravilloso. De nuevo, la base del negocio consiste en levantar una barrera mental entre lo que haces y las consecuencias, en evitar que pienses en la humanidad del embrión que cortas a cachos o del zigoto al que impides anidar. El negocio exige que pienses que se trata de un grano, de un moco, yo que sé. Ya tratamos del asunto al haber de la importancia de la estética a la  hora de justificar o no el troceo de un ser humano.
Finalmente cuando te plantas en los cuarenta, has abortado o no te has quedado embarazada, y de repente descubres que te gustaría ser mamá, te vendemos técnicas de fertilidad o te vendemos niños recurriendo a adopciones internacionales o pagando vientres de alquiler en el extranjero. Más dinero.

Realidad nueve: ¿te fias del Tío Gilito?
La gran pregunta es: sabiendo que en el mundo empresarial existen banqueros ladrones y fabricantes desaprensivos que por ganar un puñetero euro son capaces de matar a su madre y a sus cien padres, ¿de verdad te fías de lo que te dicen? ¿Crees que de verdad cumplen las normas? Los habrá que sí, y los habrá que no. Tú fíate de Maroto, el que te vende la moto del sexo seguro, y luego me lo cuentas.

Realidad diez: eres crédulo, no te fíes de ti
Somos crédulos. Queremos creer que no nos vamos a poner malos, que somos inmortales. Mala noticia chaval: me voy a morir. Y tú también. Eso es lo real. Pero ¿a que no piensas nunca en ello?
Millones de jugadores, en el mundo, se creen que van a desbancar la banca, que van a hacer la gran fortuna que no tienen en un Casino. ¿Acaso ignoran de qué viven los Casinos? De nuestra credulidad
Nuestra capacidad crítica desaparece ante aquello que deseamos. Si estás muy enfermo y te dicen que Olaf hace milagros, te vas a su puerta directamente, aunque viva en Islandia, vendes tu casa, haces lo que sea. ¡Quieres curarte! ¡Quieres creer que te vas a curar, que existe cura! Los cementerios están repletos de gente que se creía inmortal, igual que las cárceles están llenas de delincuentes que pensaban que a ellos no les iban a pillar.
Te acuestas con un tío o una tía que piensas que está limpio, ¡te fías! ¡Quieres fiarte! Miles de españoles cada año hacen la poco deseable adquisición de enfermedades venéreas porque se fiaban de su pareja del momento. Miles de mocitas españolas se quedan preñadas porque pensaban que a ellas no les iba a suceder. O no tomaron precauciones, o si las tomaron, no fueron suficientes o de un modo inadecuado. Son treinta mil las niñas agraciadas por el no deseado bombo cada año (fuentes del CSIC). Y sin embargo llevamos más de cinco lustros de educación sesuá y campañas informativas... ¡Menudo éxito!

Me diréis, Luis no valía la pena contar esto, ya lo sabemos todos. ¿De verdad lo sabemos todos? Quizás los que ya peinamos canas. Pero los chicos jóvenes dudo que sepan nada porque la publicidad oficial que reciben sólo parece tener el propósito de servir a los fabricantes de gomas. Una pregunta, totalmente en serio: ¿llevarán comisión?

lunes, 7 de noviembre de 2011

España, patria del cinismo

En España ya no fabricamos casi nada, porque los chinos tienen las fábricas, pero seguimos produciendo cínicos como churros. Cada día más. Por ejemplo, tenemos montones de verbos para no tener que decir "robar" que suena fatal, así que usamos otros más suaves, supongo, como mangar, choricear, quitar, hurtar, afanar, sisar, despojar, etc. y al ladrón lo llamamos ladronzuelo como para atenuar su delito y condición. Lo mismo sucede con nuestro derecho que distingue las figuras de la estafa y la apropiación indebida del robo puro y duro, como si fuera distinto: lo que era tuyo ahora es de otro, y tú en Babia.

Banqueros y empresarios ejemplares
Cuando me viene cierta flojera espiritual, me reconforta pensar en Mario Conde dando lecciones de moral y ética en teles que presumen de católicas, juas, juas, juas; me digo que realmente el dinero limpia más blanco que cualquier detergente. En España, tierra natal del cinismo, si tienes dinero, quedas absuelto, tienes clubes de fans, gente que explica que cuando robabas en realidad no robabas, redistribuías recursos; ¡los jueces son tan injustos! Y tú, pobrecito banquero sin duda no tenías buenos abogados, porque ibas por el turno de oficio... ¡Una víctima de la conspiración!
Antes que Conde -que no ha matado a nadie- tuvimos a Jesús Gil, condenado benevolamente por "imprudencia temeraria" en la muerte de 58 personas en Los Ángeles de San Rafael, y ¡cómo le reían las gracias, y cómo lo querían algunos espontáneos! ¡Un genio, un talento! Gil, desde su yacuzi se dedicaba a dar lecciones de ética... A Gil lo indultó Franco a propuesta del ministro Oriol (ver aquí),  y años más tarde lo indultó don Juan Carlos a propuesta del ministro Belloch (ver aquí) de una condena por estafa.

El saqueo de las Cajas
En el caso del Sr. Conde, hay que reconocer que sus depredaciones y la desastrosa gestión que dejó a miles de tenedores de acciones de Banesto en la ruina y costó doscientos mil millones de pesetas al erario público -las que metió el Banco de España en Banesto, un regalito al Sr. Botín- parecen poca cosa al lado del saqueo de las Cajas de Ahorros. Ninguno de los presidentes del Gobierno, de los ministros, de los directivos del Banco de España, de los miembros del Consejo de Administración de las Cajas Reventadas ha puesto sus delicados pies en la trena. La descojonación económica ha venido, nadie sabe como ha sido. Y nos piden ahora que nos fiemos de la nueva desamortización, que confiemos en la pandilla basurilla de las finanzas para renovar nuestras instituciones. Aquí no necesitamos piojosos del 15-M tocando la flauta en Sol sino una revolución a la islandesa, pero el español medio es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos, y los últimos valientes murieron en la guerra.

El Dios Verdadero
En España, que tenemos unas raíces católicas, es decir bellísimas en sus planteamientos y absolutamente falsas o delirantes en sus realidades, millones de personas van a Misa todas las semanas a adorar un Dios lejano cuando su devoción se la dejan a San Euro -un santo transexual, antes era Santa Pela-, que el único Dios Verdadero, Uno y Trino lo tienen en el banco.
No vayáis a pensar que se trata de un sentimiento que fustigo, ni que me pongo en plan Fray Gerundio a azotar penitentes con ideas más viejas que la tos, en absoluto. Si es que en el fondo, lo entiendo. Haced una lista con vuestros amigos y conocidos.  Fijaros en cómo los que tienen dinero, renta, piso o canongía, por poco torpes que sean, al final se reproducen y emparejan -da lo mismo el orden  de los factores- mientras que los que no tienen un duro no ofrecen seguridad. 

El amor como medida del dinero
El otro día un amigo de barra -grandes amistades, se hacen sujetando barras- me confesó entre dos copas que su mujer lo había abandonado. Como nos caímos bien, le pregunté -pero bueno, ¿eres un sicópata?- No. -¿Torturas animales, te lo montas con el perro, eres fan del Atleti, aparcas en doble fila?- No, no, no, nooo. ¿La azotas con látigos avinagrados? ¿Te tiraste a tu cuñada o a tu suegra? No. ¿Vendías droga a la salida del colegio? No. Pero vamos a ver, carallo,  ¿Tú la quieres? Sí. ¿Le dices que la quieres? Sí. ¿Le has sido fiel? Sí. ¿Y entonces por qué te ha abandonado? - Es que no hay trabajo, sabes, y se acabó el dinero. 
Claro, ¡el dinero! La base material del amor. No seguí indagando, y es que la vida me ha enseñado a no pronunciar el Nombre de Dios en vano. De repente me acordé de aquella canción tan cínica de El Arrebato: "buscaté un hombre que te quiera, que te tenga llenita la nevera".