Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

jueves, 22 de septiembre de 2011

El baño de Goffredo

Cuando el pasado duele, cuando los sentimientos acechan y no te dejan conciliar el sueño, es el momento de ponerse a nadar, de flotar encima del tenebroso mar de la memoria.
Alguna vez he hablado de una gran película, Manuale d'Amore. Sólo he visto la primera y ya van por la tercera. Debo haberla visto unas quince veces en cinco meses. La compré por un euro -una oferta de ABC- y la verdad, le he sacado jugo a cada céntimo. Manuale d'Amore es de esas películas que sorprenden, que enganchan, que emocionan, que obsesionan, que te sabes de memoria como los episodios de Colombo. Te ríes y lloras en los mismos sitios, te sabes minutos enteros, frases enteras, como el niño pequeño que le dice a su Papá que le cuente otra vez la misma historia, que no quiere que se la cambie, que protesta si esta vez la Bruja Piruja usa una escoba Renault en lugar de una Volkswagen.
Un personaje extraordinario es el de un doctor, Goffredo -Carlo Verdone- que sigue enamorado de su mujer, que le ha dejado. Hay escenas muy divertidas, Goffredo intenta ligar con esta o aquella pero en realidad tiene clavada en la memoria a su ex-mujer. Poco antes del final -final feliz, preciso- Goffredo está al borde de la desesperación. Está harto, acaba de ver a su antiguo perro, a su antigua suegra, que le siguen queriendo. Pero a ella no; ella no está. Goffredo está hasta las mismísimas narices, no lloriquea, se limita a darse un baño. Vestido y todo, ¡hala! al agua patos. Aguaterapia a lo bestia, a flotar como una nutria. Luego sale y piensa: Come si fa a decidere di smettere di amare una persona? Io non ce l'ho un carattere cosi forte.Io non sono uno di quelli che per smettere di fumare un giorno buttano via il pacchetto e non fumano piu. Una volta ci ho provato. Pero poi di notte sono andato a riprendere il pacchetto nel secchio della spazzatura.

Se puede traducir libremente: Como se hace para decidir dejar de amar a una persona. No tengo yo ese carácter tan fuerte. No soy uno de esos que para dejar de fumar un día tiran el paquete y ya no fuman más. Una vez lo intenté. Pero luego de noche fui a recuperar el paquete en el saco de la basura

Creo que es una de las más bellas escenas de la historia del Cine.


La música es el fantástico Anymore de Orlando Johnson.
Esta es una versión más pura de Anymore.




Now I have seen / That I'm not free / Anymore / without you / Anymore / Now I'm free / on this road with my soul / on this road I won't be / Anymore / without you / Anymore / Now I'm free / on this road with my soul /on this road with you.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Culo o nalgas?

¿Qué ves? ¿Un culo, o dos nalgas?
En francés el culo es cul, y las nalgas fesses. Vale. Tras una larga reflexión constatamos que un culo normalmente se compone de dos nalgas y que existe una identidad lógica entre 1 culo y 2 nalgas.
Lo curioso es que tendemos en español a emplear el singular culo y los franceses a emplear el plural nalgas. En inglés también se emplea más el culo en singular como ass o bottom o butt, y a las nalgas las llaman buttoks, que suena como botox, y hace falta ser bestia.
¿Qué revela esa elección sobre nuestras mutuas idiosincrasias nacionales? ¿Es el culo más rotundo que las nalgas? Cuestiones profundísimas que me han impedido dormir desde hace días...
Una observación más: el motivo clásico "La Venus del Culo Bonito", se escribe en francés, Vénus Callipyge, para dar facilidades ortográficas. En Español hay que decir Venus Calípiga, apostando por la sencillez y la eufonía. Suena bien, "una chica calípiga". Pues no, resulta que hay insufribles pedantes que escriben "Venus Calipigia" que suena peor que fatal. Decimos Calixto y no Calijtio. Calijtio sólo lo dice Bono. Será que son pijios y no pijos...

lunes, 12 de septiembre de 2011

Campaña nacional contra el nazi-onanismo

No debemos tirar la piedra sobre los nazi-onanistas en su salsa catalana, vasca, gallega o andaluza. El nazi-onanismo es un fenómeno completamente natural que surge con las dudas de la adolescencia, y una práctica universal entre los estupidos irrecuperables. Pero aceptar la existencia de un hecho no significa avalar su intrínseca inmoralidad. Por ello debemos informar a nuestros hijos de las consecuencias del nazi-onanismo, a saber:
  • El catalanismo vuelve ciego y te sale pelo en las manos.
  • El aberzalismo seca la médula.
  • El galleguismo produce sordera.
  • A los andalucistas les salen granos y les tiemblan las manos.

¿Cómo saber si un catalán es adepto al catalanismo?
Los signos externos suelen ser de amargura profunda. El catalanista es un infeliz, es un español que sufre mucho por ser español, su identidad jurídica no se ajusta con su vocación espiritual. Además, es un coñazo que todos los onces de septiembre celebra una perversión llamada Diada que consiste en que gente que no tiene ni puta idea de historia se inventa agravios para sufrir un poco más.
Baños de agua fría y la práctica del rosario en familia ayudan algo, pero lo más recomendable es el Sistema Mirameba de Electroshocks aplicados en la punta del órgano afectado. Salvador Dalí le dedicó al Gran Catalanista uno de sus cuadros más famosos.

¿Cómo saber si un vasco es aberzale?
Normalmente lo adivinas en que le sale una seta enorme y negra en la cabeza llamada chapela, tumor maligno que acacaba desarrollándose y tapándole la vista como una cortina. Así se pasan la vida dando palos de ciego.
El aberzale en sus grados superlativos de hijoputez se distingue del catalanista en el hecho de que aplaude a los asesinos de la ETA y cosas así. No sólo es tonto, además es malo. Suele entonces llevar un pendiente y se deja un mechón de pelo para que todos sepamos lo hijoputa que es y lo reconozcamos. Otros se parecen sospechosamente a esos simpáticos animalitos que viven en las alcantarillas o a otros bichitos africanos (ver imagen). Los peores de todo usan sotana o báculo espiscopal.
El tratamiento consiste en la práctica habitual de exorcismos, cantando el himno del Atleti; dicen que servirle de sparring a Mike Thyson ayuda a colocar las ideas (?) en el cerebro (?) pero tenemos dudas al respecto.

¿Cómo reconoces a un galleguista?
Entre los gallegos había buenos, y malos, de derechas y de izquierdas, de Santiago o de la Coruña, los que suben, los que bajan, los guapos, los feos, los que cantan, los que hablan, los que ladran... Pero nunca se conocieron gallegos tontos hasta que hace un poco más de un siglo un grupo de chiflados decidieron que los gallegos eran celtas y que Galicia era territorio foral, ¡toma ya! El galleguista es un tío que ve a gente de Madrid limpiando una playa cubierta de chapapote pero él no hace nada, aparte de gritar "Nunca máis" y de manifestarse tocando gaitas.
Algunos expertos consideran que el galleguismo nace en una ameba que todos los gallegos llevan en en el culo -véase la foto de la ameba galica mentecata- pero que sólo algunos desarrollan la patología, y además a cualquier edad como ese famoso ministro de Franco que se volvió galleguista con el paso de los años y ahora farfulla cosas raras en gallego (antes tampoco se le entendía, pero hablaba en español).
El gallego galleguista es un cambio de paradigma en un entorno de tíos listos, así que el tratamiento debe consistir en privarle de marisco durante diez años y obligarle a traducir al gallego las Obras Completas de Fraga empezando por sus clásicos Cómo convertirse en un demócrata franquista comprándose un bombín y Cómo conseguí que gobernara la izquierda en un país de derechas (con el prólogo "¡Gracias don Manuel!" de Felipe González).

¿Qué es un andalucista?
Andalucista en Andalucía es lo que en el resto de España llamamos gilipollas. Para eso no hay cura. Afortunadamente el andalucismo no ha penetrado en la sociedad, es una enfermedad limitada al ámbito político, que se dedica a celebrar a un separatista converso al Islam en la persona de Blas Infante y esas cosas raras que hacen por ahí, que les sacarán pronto del paro y les proporcionarán siglos de prosperidad.