Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

martes, 30 de noviembre de 2010

Traducciones automáticas: la máquina poética


Las limitaciones de la traducción automática, fuente de entretenimiento

La gente nos solemos dividir en dos categorías, los tacaños y los mezquinos; a veces conseguimos ser a la vez tacaños y mezquinos, que no es incompatible. Esa avaricia, motor del mundo, es el origen del pirateo informático de toda clase de música y películas. Nuestro lema, avalado por miles de millones de euros de latrocinio informático viene a ser  ¿por qué pagar si lo puedo conseguir gratis? De ahí que tantos editores no paguen a sus autores o contraten a aficionados como traductores.
Consecuencia de esa mezquindad son las pésimas traducciones, tan abundantes en España. Famoso fue aquel traductor que ennegreció las aguas de un puerto porque transformó jetta l'ancre -echó el ancla- por tiró la tinta, y se quedó tan ancho. Aquel otro que dejó en estado a la novia -adelantándose a los acontecimientos- porque tradujo je veux t'embrasser por te voy a embarazar o el genio que convirtió el condecorado en le condécoré. Y ¿cuántas jóvenes españolitas chapurreando francés no habrán traducido Lo besé por Je l'ai baisé? Si te equivocas en la traducción, te puedes ganar un soplamocos.
Y no os cuento nada de la cara que puso el español que llegó a Chile y leyó en la prensa, con el debido asombro y reverencia, que "Mañana se corre la gran polla del Presidente" que venía  a significar "mañana se sortea el premio mayor de la gran Lotería Nacional". En la imagen siguiente vemos el edificio de la Polla Chilena de Beneficencia.

Una buena traducción vale un imperio
Hernán Cortés, genio absoluto, era muy consciente de que él y los cuatro pelaos que le acompañaban -pelaos pero valientes, eh, ¡sin faltar!- podían acabar asados en una rica mesa como alguien largara algún palabro inadecuado. Acabamos de ver que puedes meter la gamba hasta el corvajón traduciendo mal el francés del español -que son lenguas gemelas- imagínate los planchazos que puedes dar si quieres decir algo coherente, tú, españolito del siglo XVI a unos tíos que sólo hablan sus lenguas amerindias, tan misteriosas para ti que sólo sabes tu castellano de Trujillo y algo de latín que te quedó del año que estuviste en Salamanca.
En aquellos tiempos, no había Academia Berlitz ni método Assimil, ni salía Richard Vaughan por la tele a explicarte cómo se pronuncia enough. ¿Tú qué haces?  Intenta traducir un chiste de Lepe al nahuatl, y luego me lo cuentas. Así que Cortés se ligó a Malinche, que hablaba las lenguas del antiguo México, Gracias a Malinche, Cortés pudo convencer a muchedumbres de indios de la necesidad de destruir el imperio azteca. No tenemos grabaciones de lo que dijo Malinche, pero podemos presumir que vendría a ser algo parecido a esto: "Este buen mozo y los piojosos que le acompañan quieren ser nuestros amos y de verdad, de verdad de la buena, os digo que son unos cabronazos que nos van a explotar, igualico que nuestros amos aztecas, pero también os juro por mi castidad, que no se comen al personal".
Es indudable que debían estar los indios hartos de servir de alimento ocasional a los cultos mexica dado lo poco que tardaron en tumbar a unos tíos que llevaban dos siglos sacrificándolos en sus fiestas. Sin Malinche, en México todavía estarían inmolando críos al Dios de la Lluvia.

Virtudes de Google Translator
No se le puede pedir al personal de andar por casa que tenga la sesera de Hernán Cortés, que Dios nos pidió que fuéramos buenos pero no nos exigió ser, además, inteligentes; así que la mayor parte de la gente es remisa a acudir a los traductores profesionales y como Google es el mayor proveedor de servicios automáticos y gratuitos a nivel mundial, muchos utilizan el traductor automático de ese imperio. Y se nota.
Ese servicio es fabuloso para traducir palabras solas o darnos pistas, suele dar buenos resultados en las traducciones al inglés o del inglés pero siempre que se trate de algo muy sencillito.
El otro día me compré unos espaguetis baratísimos y muy sabrosos de una marca alemana que te proporciona la pasta y unas bolsitas que contienen queso y salsa en polvo que hay que mezclar con agua hirviendo. Como suele suceder con las marcas alemanas, las instrucciones vienen en alemán ¡mira tú qué cosas! Y claro yo de alemán sólo sé los términos Heil y Achtung que salen en todas las pelis de la II Guerra Mundial, así que me vino muy bien la traducción chorizera de Google para cocer mis espaguetis. No iba a acudir a un traductor jurado para que me estampillara cuánta agua tenía que poner en la cazuela para hacer la salsa a partir de las bolsitas; por el precio de la traducción me podría pagar directamente un excelente restaurante italiano como los que les gustan a mis amigos Elena o Marcello.
Las traducciones automáticas no sirven para prácticamente nada más, como no sea despistar y si a lo mejor funcionan para frases muy claritas y sencillas, se les escapa todo lo idiomático, todo lo coloquial. Son como un espejo deformante.

Nieves está que se rompe de buena
Para cualquier españolito de a pie, estas líneas no necesitan de ninguna explicación: Nieves está que se rompe de buena. Podemos imaginar que Nieves se parece a Holli Would (imagen derecha).


Veamos la traducción de esa frase tan sencilla en francés, inglés, italiano y alemán, respectivamente.

- Briser la neige est bonne / Breaking snow is good. / Ultime neve è buona. / Breaking Schnee ist gut.

¡Toma ya!
Se ve que la base del traductor de google es el inglés porque cuando en otro idioma no se le ocurre otra cosa, te lo pone en inglés y punto. Las traducciones cruzadas son todavía más divertidas. Cojemos la traducción francesa y la pasamos al italiano. Obtenemos: Infrangere la neve è buona. Este churro italiano lo pasamos de nuevo al español. Obtenemos: Rompiendo la nieve es buena
Así, unas sencillas iteraciones han transformado la proposición Nieves está que se rompe de buena en Rompiendo la nieve es buena. Se puede conseguir el mismo resultado más rápidamente utilizando un idioma más exótico, por ejemplo el eusquera. La misma expresión Nieves está que se rompe de buena, en eusquera da una frase contaminada de inglés: elurra Breaking ona da, y esa morcilla traducida al español ofrece directamente Rompiendo la nieve es buena.

Frases equivalentes dan traducciones distintas
Una frase completamente equivalente a la anterior es Nieves está de buena que se rompe. Pues da resultados distintos. En eusquera obtenemos Elurra ona da hausten dela. Esa misma traducción la volvemos a traducir al español y obtenemos: Que la nieve es un buen descanso. Y otra frase equivalente, Nieves está de buena que se rompe se traduce por Nieves da bezain ona hautsi bezala y genera a su vez Nieves es tan bueno como roto.


La máquina de hacer poesía
No quiero indagar en las interpretaciones en clave miramebiana o parasexual de una combinación de la proposición original y las iteraciones que hemos obtenido. Fijaros bien: Nieves está que se rompe de buena. Rompiendo la nieve es buena, que la nieve es un buen descanso. Nieves es tan bueno como roto, hasta le cambiamos el género a Nieves. Acabamos de inventar la máquina poética. Ah, si Apollinaire y los demás cachondos mentales de su generación hubieran conocido Internet, habrían pasado de los calligrammes y otros juegos ingeniosos y se habrían tirado las horas delante del ordenata...

El juego de las traducciones
De estos breves experimentos se pueden deducir que resulta perfectamente posible inaugurar un juego o concurso de traducciones absurdas usando el traductor automático del mayor buscador global. Podríamos inventar modalidades
Por ejemplo, partiendo de una expresión A en un idioma, encontrar otro idioma B en que la traducción de A en B y luego de B en A dé un resultado particularmente divertido. Y luego jugar con las traducciones encadenadas De A a B, de B a C, de C a D y de D a A.
Así, Nieves está buena que se rompe la pasamos del español al inglés y otra vez al español y obtenemos La nieve es buena que se rompe. Y si la pasamos al árabe, del árabe al chino y del chino al español obtenemos: La nieve es una buena cosa para romper, mira tú qué cosas, que lo podía haber firmado Confucio.

Juegos y fractales
Si os acordáis, este juego es la aplicación al campo de la traducción de aquel otro juego en que yo pinto un dibujo, tú escribes lo que crees que significa, el de al lado sólo ve la palabra y pinta otro dibujo, y el que está a su derecha escribe la palabra de lo que cree que es, y así hasta ver dónde se llega.
La diversión del juego se basa en la falta de habilidad de los dibujantes, y en nuestro caso en las limitaciones de la traducción automática.
Podemos añadir que lo que sucede con el idioma los matemáticos lo conocen desde hace mucho tiempo se llama convergencia o divergencia de las funciones compuestas. Las iteraciones son la misma base de lo fractal.

Mejor pagar
Conclusión: para traducciones de alguna importancia, que no consistan sólo en tratar de hervir espaguetis, te recomiendo dos cosas:

1. Acude al traductor.
2. ¡Págale!



domingo, 28 de noviembre de 2010

El saqueo que viene

Después del latrocinio, viene el saqueo

Para sufrir el síndrome de Stendhal, no hace falta viajar a Florencia, basta con echar un vistazo a la Pedriza o a algunos rincones del Retiro, belleza en estado puro y duro.
España es una gran desconocida, como sabía bien Labordeta que se pasó tantos años pateando nuestro país con su mochila. Si os dais algún garbeo por la piel de toro, observaréis pronto que la España más vistosa, la más interesante desde cualquier punto de vista, suele haber sido descubierta por hombres de Dios que buscaban entre roquedales esa unión del Hombre con la Naturaleza que permite rendir pleitesía al Creador a través de su Creación. Hace unos días, y siguiendo el consejo de Paco Cantó -el tío que más sabe de Naturaleza en España, colaborador habitual del blog Desde la Sierra- gocé de la visión extraordinaria de la Ermita de San Frutos, sobre las Hoces del Duratón.

La Desamortización de Mendizábal
Hoy de San Frutos no queda gran cosa, apenas un esqueleto de lo que fuera en su día un importante priorato benedictino. Cuando se contempla el remanente de San Frutos, surge la pregunta: ¿fueron acaso estas ruinas producto de las incontables bestialidades perpetradas por las tropas de Napoleón? ¿Ardería San Frutos en el 34 o en el 36? Pues no. Siendo muchas las depredaciones sufridas por nuestro patrimonio durante la francesada -véase  un artículo estupendo de Arturo Colorado- o a consecuencia de nuestra demencia incivil, hay que reconocer que la mayor agresión experimentada por nuestras artes fue la Desamortización de Mendizábal que pretendió y consiguió salvar a los gobiernos isabelinos de la quiebra y sufragar los gastos de la guerra provocada por la sublevación carlista.
De aquella Desamortización vinieron tantas ruinas pintorescas; algunas joyas se salvaron, como el Monasterio de Piedra adquirido por el Sr. Muntadas, o se transformaron, como la Cartuja de Sevilla que pasó a ser de los Pickman. Otras fueron literalmente arrasadas. También hay que reconocer que le debemos a esa Desamortización -y a las siguientes- la constitución de los primeros museos provinciales, algunas piezas de primer orden de las colecciones públicas así como minuciosos inventarios. Pero al lado de ese lado positivo, ¡qué saqueo, señoras y señores!
Si algún día os preguntáis de donde salen la mayor parte de los zurbaranes, grecos y murillos que hay en Europa, o en colecciones privadas españolas, la respuesta la tenéis en los bienes desamortizados y siempre que documentas algún cuadro te encuentras el mismo rollo: que estaba colgado en la capilla o el refectorio del Monasterio de San Francisco Mirameba que en Sevilla tenían los Padres Somascos o la Orden Jerónima; que luego lo compró por 2000 reales el Sr. López en pública subasta; que se lo vendió por 3000 al Marqués de Palorreal -coleccionista, erudito y poeta cordobés. De allí pasó por herencia a su nieto el Conde de Bergalegre, famoso calavera que se fundió las fincas de la familia entre las cocottes de Paris; el cuadro acabó por tanto en manos de un usurero local, Monsieur Dumordisque, que se lo vendió al banquero y filántropo Judá Silverstein y ahora está colgado en el Silverstein Museum de Nueva York. Cuánto viajan los cuadros, entre pared y pared...
A los bienes culturales dispersos o aniquilados, unid la increíble destrucción de tesoros naturales; bosques enteros fueron carboneados o talados para mayor gloria de algún bolsillo ansioso de recuperar y multiplicar los reales invertidos.
Resumiendo, la Desamortización de Mendizábal sirvió a su propósito -salvar el Estado de la agresión carlista- pero sólo benefició a los usureros y a los ricos por su casa, es decir, la gran nobleza propietaria y la burguesía. Cuando os invite algún amigo a visitar su finca, preguntadle por su origen y seguro que acabáis abriendo algún viejo cartapacio donde os aguarda la respuesta: algo que era colectivo -de todos o de una Orden religiosa- se convirtió en propiedad de uno solo.

La nueva Desamortización
¿Por qué os hablo de la Desamortización de Mendizábal? Porque dado el grado de ruina en que nuestros Venerados Amos han dejados las cuentas públicas, en breve se subastará la Casa de Campo como solar o se venderá la fuente de la Cibeles que quedará chanchipiruli en Marbella, en el jardín de algún mafioso.
Nuestros dirigentes -por llamar de alguna forma a esas mentes eminentes, a esos genios inmarcesibles, a esos Dioses inaccesibles- han conseguido quebrar todas las cajas y secar todas las fuentes. No queda un euro, y como no se plantean en absoluto acabar con el Estado Autonómico que ha multiplicado por 17 la locura presupuestaria y no van a prescindir de uno solo de esos imprescindibles chupópteros que han vivido del país, no les queda otra que liquidar todo lo público, privatizar el agua, el aire, el sol y ponerle alcabalas al viento. Así, lo que era de todos, pasará a ser de unos pocos.

¿Cómo conseguir que lo de todos pase a ser de uno?
Para averiguarlo basta echar un vistazo a lo sucedido en aquellas naciones que disfrutaron del maravilloso régimen comunista. Primero, realizas una gran expropiación, para que lo de todos y lo de algunos pase a ser del Estado (colectivización). Luego te cargas el Estado y lo público pasa a ser de unos pocos (privatización). A veces no es necesario cargarse nada. Podríamos hablar de RUMASA, del escándalo de su expropiación y del escandalazo de su privatización. La broma le costó un billón de pesetas al erario público (de pesetas de los años ochenta).
Cargarse las arcas públicas, incluso el Estado enterito, es relativamente fácil, como saben bien los peronistas. Basta con gastar más de lo que ingresas. Mucho más. Puedes hacerlo por medio del latrocinio -modelo habitual- o bien por medio de gastos militares -sistema clásico europeo- o bien creándole al Estado obligaciones sin límite -por ejemplo con el sistema del PER o de las pensiones no contributivas (felipismo) o subvencionando coches eléctricos y energía eólica -esa política de nuestro Gran Inquisidor que ha llenado España de preciosos molinos que no tienen Quijote que los tumbe (sebastianismo). En nombre de la limitación de recursos naturales se agotan los recursos economicos llenando los bolsillos de las grandes corporaciones...
El resultado de esa política se llama déficit que es la palabra chic para expresar ruina.
Una vez arruinado lo que administrabas, ya puedes proceder a la liquidación final. Es decir, vender lo público, ceder lo colectivo, privatizarlo todo. Y, por cierto, ¿quién tiene dinero para comprar? Una pista: los mismos que se beneficiaron del gran latrocinio, ¿estarán forrados, no?

El modelo español: el Alcaldeuda y ZP
En España tenemos dos ejemplos característicos de ese modelo cataclísmico de gestión, tanto a nivel local como nacional, y de partidos distintos.
Ya sabéis a quién me refiero: a nivel local, el arquetipo es el  faraón del Ayuntamiento de Madrid, el ínclito Ruiztankhamón I el Rumboso, el Alcaldeuda que ha conseguido descapitalizar a la capital.
Símbolo e ilustración de su hábil y prudente política es el Palacio Megalón, en su día sede de Correos, desde cuya torre más alta puede contemplar el Alcaldeuda las dimensiones de su admirable gestión. Qué bonita perspectiva, la de otear una por una cada casa de Madrid y pensar que el gallarpufo supera los 2.200 euros por madrileño, o sea, unos nueve mil euros por familia...
Se han fundido cien mil millones de las antiguas pesetas, es decir, 600 millones de euros de vellón para darle a Ruiz-el-Gastón la modesta choza que convenía a su Profunda Dignidad. Yo no sé cómo es posible derrochar tanto dinero: ¿han usado oro macizo para los grifos? La pintura de las paredes ¿viene firmada por Barceló?
A nivel nacional, tenemos el caso de ZP.
Heredó de Aznar una caja rebosante y la ha saqueado, vaciado, dilapidado. Como su paranoia anticatólica va agravándose con el tiempo supongo que el próximo paso será convertir el Valle de los Caídos en parque temático -la Disney puede aportar un dinerito y montar un Túnel del Terror con los huesos del Invicto-  subastar en Sotheby's el Museo del Prado, siguiendo el modelo cubano, o perfeccionar su política panislamista vendiendo a los potentados del Golfo nuestras iglesias, parroquias y cementerios para que monten unas mezquitas en condiciones. Confesad que para celebrar dignamente los 1300 años de Islam en España, sería una fórmula original, que el petróleo está carísimo y por fin alcanzaríamos la Fusión de las Civilizaciones, que no una mera Alianza. ¡Todos a la Meca! Ya me imagino a la Pajín con su burka, monísima, oye.
La capacidad de los socialistas para llevar un país al garete no llama la atención, es casi una condición natural del socialismo. Lo que resulta más chocante es que el PP que pretende ganar unas elecciones a estos chiflados haya conseguido que las dos capitales más endeudadas de España, Madrid y Valencia, sean precisamente las que gobierna el PP. ¡Toma coherencia! ¡Chúpate esa ejemplaridad! Y eso os explica también algunas de las claves de la fusión entre sus respectivas cajas de ahorro a las que tratarán, supongo de saquear en el más breve plazo para pagar los megapufos acumulados.
En conclusión, os recomiendo a todos que aprovechéis que hoy, a pesar del frío siberiano, brilla el sol; daros un paseíto por el Retiro, que en breve pasará a ser solar de la lujosa Urbanización Gran Retiro donde tendrán sus villas y fabulosas mansiones los jeques y potentados que por fin podrán disfrutar de las motos acuáticas en el Estanque. Disfrutemos de lo que todavía es nuestro mientras podamos. Incluso del Palacio Megalón, que verás que al final, y con lo que ha costado, se lo comprará por cuatro duros Florentino Pérez para celebrar en la Cibeles misma los triunfos del Madrid. Como decía aquel reloj, ¡tiempo al tiempo!

jueves, 11 de noviembre de 2010

El Papa Benito

La traducción de Benedictus al español es Benito

Hace ya años que me cuido el hígado prescindiendo de las noticias y evitando una exposición prolongada a los efectos de la televisión. Pero claro, a veces la actualidad te afecta, lo quieras o no; estos días, por ejemplo, he gozado mucho con las noticias de la visita pastoral de Su Santidad a Barcelona y Santiago, y gran parte del placer ha consistido en el olor a cuerno quemado de los anticatólicos de toda la vida, cuya mala baba, insultos y escupitajos son música celestial para mis oídos. Cada vez que oigo a los malos insultar a los buenos, siento un íntimo picorcillo que los especialistas calificarían sin dudar de orgasmo, y es que si molestas a determinada gentuza, ¡seguro que tienes razón!

El pomposo Benedicto y el simpático Benito
Lo único que no soporto del Papa Benedicto es su nombre.
Benedicto es la peor traducción posible de Benedictus al español; es una palabra larga, pomposa y gélida, que responde a la decadencia de una España que no sabe decidirse entre ser cursi o ser hortera.
El otro día me noté imperceptiblemente rijoso al contemplar un grupo de jóvenes náyades que salían de una academia y al oírles hablar, con esa voz de trapo de fregar venido a menos que caracteriza el nuevo modelo de españolita, comprobé el inmediato efecto anafrodisiaco de la ordinariez.
Si la ordinariez es un insulto al buen gusto, no le va a la zaga la cursilería, esa forma estética de estupidez. Y una prueba más de nuestra cursilería es el sistemático empleo de un latinajo como Benedicto en lugar del hispánico Benito. Decimos la Orden de San Benito, y no la Orden de San Benedicto. Benedictus se lleva traduciendo como Benito en español desde hace por lo menos un millón de siglos, antes incluso de que la Bernarda tuviera un huerto.
Los franceses llaman a Ratzinger Benoît y no Bénédict que además quedaría muy femenino porque el femenino de Benoît es, precisamente, Bénédicte que se pronuncia igual que Bénédict (la e final de la versión femenina no se pronuncia). Los italianos -que digo yo que de Papas y de Iglesia saben un rato- lo llaman Benedetto, no Benedicto. En tiempos en que el latín era la lengua de la Iglesia Católica y de la cultura occidental, a algún Paulus lo traducíamos como Paulo. Pero al último de los papas paulinos, lo llamamos Pablo VI y no Paulo VI.
Benito es un nombre de toda la vida, familiar, íntimo, como Luis, Pepe, Paco, Pablo o Manolo, nombre de Villancico "saca la bota Benita que me voy a emborrachar". Es un nombre que te rodea con su afecto, con su sencillez, que te pone las zapatillas, te ofrece un pastel y enciende la calefacción.
Benito era también el nombre del gato más joven de la pandilla de Don Gato y cuando hablas de don Benito te viene a la memoria el padre de los Episodios Nacionales, igual que Ramón te hace pensar en Gómez de la Serna o don Ramón en Valle-Inclán.
Benito es un gran nombre y Benedicto una chuminada que hace daño al oído.  Ya es bastante duro tener que soportar los Washington José, los Wilson y los Elmer antepuestos a un hispánico Pérez o García de nuestros compatriotas de América como para además tener que bregar con el puñetero Benedicto. ¡Basta! ¿Nadie pondrá límites a la maldad humana?

Rimas horrorosas en icto
Benedicto, además, rima fatal. En cualquier diccionario podéis comprobar que las palabras que decaen como el nombre cursi del Papa son adicto, aflicto, conflicto, convicto, dicto, edicto, estricto, interdicto, invicto, relicto, restricto y veredicto que, con la excepción de invicto, son palabras típicas del mundo del derecho y bastante antipáticas.
Podríamos en honor del Pontífice que quiere terminar con la tolerancia a la pederastia en el seno de su Iglesia,  perpetrar palotes como los que siguen:

Por cerrar aquel conflicto, estos malos ripios dicto:
Malvados pedófilos convictos, de infantiles culos tan adictos; escuchad al viejo Benedicto: Dios dará su justo veredicto, tormento eterno, castigo estricto. Del Cielo temed el interdicto.

No es como para tirar cohetes, ¿verdad? Seguro que si los presento al Premio Internacional para Bersolaris Garbanceros me gano un accésit o el Chorizo de Oro. A Gustavo Adolfo le habrían encantado, pero no a  Bécquer sino al rey sueco tan aficionado a los cañonazos.
Benedictus -en español Benito- significa "bien dicho", y a mí me encanta las cosas que tan bien dice este Papa, cuando entra a saco en el albañal de los curas sobones y sus cómplices episcopales. Y grito bien fuerte, ¡viva el Papa Benito! Y a los que toquen los niños, que les corten... ¡lo que rima con Benito!