Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

jueves, 25 de julio de 2013

La tragedia y su espectáculo

El Apóstol Santiago debía estar algo despistado ayer, víspera de su gran fiesta. Setenta y siete muertos de golpe son muchos.
Me gusta mucho de España la extraordinaria capacidad para solidarizarse. Colas de gente para donar sangre. Me recuerda tanto el 11-M. Qué gran país si tuviera líderes...
El mundo oficial como siempre cauteloso y lento no sabe "oficialmente" qué sucedió. Los medios, como siempre, gustan de respuestas inmediatas. "El tren iba al doble de velocidad, no, al triple, no a doscientos, a trescientos". ¿Quién da más?
A los que mandan y a sus portavoces les gusta "controlar los tiempos" y diseñar la actualidad. Se iba a dar la gran y estupenda noticia de que hemos bajado de seis millones de parados. Olvídate de la noticia. Los equipos de informativos prepararon especiales fantásticos para cubrir las JMJ, olvídate del tema, y no van a nacer más príncipes ingleses. Y es que las tragedias se imponen solas. Os diré un secreto: no controlamos nada de nada.
Dentro de unos días o unas horas empezará el espectáculo político, Aznar asesino, Nunca Mais, etc. investigación, responsabilidades, y naturalmente el show no permitirá llegar a ninguna conclusión pero habrá interpelaciones parlamentarias, bla, bla, bla que no interesarán a nadie salvo a sus autores y a los comentaristas de actualidad.
Lo sórdido de verdad empezará en septiembre, tras las vacaciones judiciales de agosto. Demandas civiles. Demandas penales. ¿Quién paga los platos rotos? Las compañías de seguros empezarán a discutir si estos muertos, estas piernas y estos brazos valen tanto, a qué compañía le corresponde cubrir la enorme factura, etc. Las defensas y acusaciones particulares se agarrarán a una esperanza cifrada en millones de euros, y poco a poco se olvidará todo y nadie se acordará de los muertos y heridos, salvo sus familias, claro está.

martes, 23 de julio de 2013

¡Adopta un chorizo!

España es la tierra natal de todos los chorizos, y en la América española tienen el chorizo criollo. Piensa que si no fuera por Cristóbal Colón el chorizo no existiría, que el pimentón es hijo del pimiento y por lo tanto nieto de América.
Lo que los españoles hacen con los cerdos es lo que los japoneses realizan con las flores: puro arte; es nuestro ikebana porcino. Nadie ha superado nuestra habilidad para extraer de un gorrino muerto obras maestras como la lengua embuchada, chicharrones, salchichas variadas, prodigiosos salchichones, lomo, orejita a la plancha, lomos y costillares, morcillas de cebolla, de arroz o de piñones, y otras dos mil variedades distintas de embutido sobre las que reina el todopoderoso jamón.
No hay haber que no tenga su debe, y el precio de tanto placer es el sufrimiento del pobre animal que tras cruento sacrificio es sublimado en chacinería. Por eso me parece indignante que se considere insulto la sagrada palabra cerdo que debiera ser pronunciada con amor.
Pero últimamente te me quejas de la presencia de chorizos en la banca, en la política, en la justicia... ¡Todo el día quejándote! Pero tú, presuntuoso insecto, tú mismo que te crees inocente, ¡eres el responsable de la situación! ¡Sí! Eres como esa gente que nunca va al cine pero luego se queja de que los cierren. La verdad es que si hay tanto chorizo haciendo lo que no debe, la culpa es tuya y sólo tuya.
A ver, ¿cuándo fue la última vez que te comiste un par de chorizos a la cazuela? ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste de unas buenas lonchitas? Ah, pero tú también eres una víctima del comer-sano, de las dietas milagro. No tomas chorizo y luego te extrañas de que los chorizos dejen de estar donde tienen que estar, en nuestra despensa, y se reciclen en el mundo político o financiero...
¡También los chorizos tienen que vivir! Recuerdo aquella gran frase de Gastón Segura en Stopper, cuando hablaba de las cazuelitas de  chorizos náufragos en un aceite milenario, todos esos chorizos de bar de carretera eternamente despreciados, que van blanqueándose lentamente al sol de nuestra indiferencia en lugar de alegrar nuestras entrañas.
Por eso, por España, por las generaciones venideras, por nuestra propia dignidad, ¡adopta un chorizo! No lo abandones, él no lo haría. Y cada vez que te comas una lonchita mírala fijamente y pronuncia las sagradas palabras: "a ti no te voy a votar".

Aprender a expresarse

Si para enterarse de lo que quieres decir te tienen que leer dos veces, es que escribes mal. Si tienes que repetir lo que has dicho para que te entiendan es que te expresas raro o que articulas mal.
Me dan mucha pena esos autores que sabes que saben, que sabes que pueden contarte cosas interesantes, pero son incapaces de expresarlas. También me da rabia que muchos sabios sean incapaces de ir al grano y se pierdan por los mil vericuetos de un delta interminable de datos y conceptos. Todos podemos aprender a expresarnos mejor, y el mejor camino es el de la sencillez.

lunes, 22 de julio de 2013

Mientras Rajoy se calla y el gobierno enmudece

Los niños pequeños creen que tapándose los ojos se vuelven invisibles. Como son chiquitines y sus padres están pendientes de ellos, creen que son el centro del mundo. Cuando creces te das cuenta de que si eres el centro del mundo para tus padres, o tus hijos, o un amor, en realidad todos somos prescindibles. A los demás les importamos un carallo y si mañana desaparezco habrá cinco personas en total, como mucho, que me lloren. Los amigos íntimos dirán "qué pena" y seguirán con sus cosas, y el resto del mundo ni se enterará.
Uno de los mayores errores de perspectiva consiste en creer que cuando yo me detengo el mundo se para, que cuando yo me callo los demás enmudecen. Pues no. El Gobierno de España y su presidente a la cabeza piensan que porque ellos sigan haciendo de Don Tancredo el toro va a dejar de pillarlos. Se equivocan.
 
El enemigo sigue ahí y es fuerte
Los separatistas que viven del cuento desde hace treinta años, no van ahora a descubrir alborozados su amor repentino por España. Sólo cambiarán si se les obliga a cambiar o si se les compra. Con dinero de por medio, los mismos que ahora silban la marcha real se convertirán en españoles convencidos y furibundos partidarios de la rojigualda. Pensad en todos esos Mas y Pujol con millones de euros conseguidos a base de visca Catalunya y de quemar banderas españolas...
El País Vasco es una incógnita: desde que Zapatero y el Tribunal Prostitucional le regalaron a la ETA -con el voto cómplice de cientos de miles de vasquerosos que no de vascos- las instituciones y el acceso al presupuesto, están calladitos, pero algo estarán tramando, ¿no? Recordad la enorme ikurriña que desfiguró Pamplona con ocasión del chupinazo de San Fermín.
La política es el arte de manejar desilusiones: ¡no contéis con la bondad o la inteligencia ajenas! Van a seguir tirando de la cuerda porque del otro lado no hay nadie, hay un gobierno preocupado por su futuro judicial.
 
¿Cómo lo harán?
AHORA es el momento de obtener la independencia de Cataluña y País Vasco. Me pregunto cómo lo harán... ¿Ocuparán pacíficamente todos los edificios públicos y arriarán las banderas españolas? ¿Cortarán los trenes y carreteras? ¿Emitirán un carné de identidad catalán -en el país vasco ya se hizo un amago? En cualquier caso estoy seguro de que buscarán la alianza marroquí: presión sobre Ceuta y Melilla, en el País Vasco y en Cataluña a la vez para que la situación sea irreversible. También podemos contar con los ingleses para romper la baraja: hace unas semanas se inventaron un conflicto en Gibraltar.
Como siempre que un político inglés tiene problemas, Cameron va a buscar votos en el nacionalismo británico, quizá el más estúpido de todos los nacionalismos del continente. Una buena forma de evitar la ruptura del Reino Unido por Escocia sería la de organizar un conflicto con España. A Canadá le funcionó la guerra del fletán, las mejores guerras son las que te inventas.
No tengo la más pequeña esperanza al respecto, porque tras dos años de peticiones de reforma de la política, de 15-M de manifestaciones etc. nada ha cambiado. El único factor de cambio político en España han sido, son y seguirán siendo los juzgados.
Tengo miedo. Por mí y por los míos, por toda la gente que quiero y que puede perder su futuro si los enemigos de España consiguen romper nuestra patria.

La inutilidad del activismo

Me parecen fantásticos los esfuerzos propagandísticos de los izquierdistas y derechistas de a pie, tratando de criticar al de enfrente para no tener que mirar la viga en el ojo propio. Pero ese sistema es totalmente idiota.
Gente buena de izquierdas habla horrores de las derechas para al final conseguir, ¿el qué? ¿Que puedas abortar más niños y que vuelva algún Zapatero a destrozar España? ¿Más Estatut, más anticlericalismo, más Demenciato?
Gente buena de derechas se dedica a criticar ácidamente a los chiflados de nuestra izquierda, pero ¿cuál es el único resultado posible? ¿Que la misma chusma que liberó a Bolinaga y que trocea incansablemente niños y que arruina Bankias y que se doblega ante la mafia de las Vegas se mantenga en el poder?
Ni la izquierda huérfana ni la derecha traicionada se merecían esto. Tengo muchos amigos activistas y respeto su activividad pero me parece tan inútil... Pobrecitos, yo fui como ellos, ¡una vez creí!

domingo, 21 de julio de 2013

El caso Carromero: un año después

Mañana se cumple un año del caso que evidenció -otro más- la profunda corrupción moral de España y la cobardía intrínseca del Partido Popular no sólo de sus dirigentes actuales sino de su teórico recambio, sus "juventudes". Durante todo el tiempo que permaneció secuestrado por la dictadura cubana Ángel Carromero, ni uno solo de los miembros -escasamente viriles- de  NN.GG. organizó una sola manifestación de apoyo a su compañero preso. Al contrario, se dedicaron a filtrar a la prensa datos que podían perjudicar la imagen del secuestrado.

Los que se retrataron
Políticamente, el caso Carromero mostró que la izquierda nunca condenará el régimen liberticida de Cuba pero que tampoco podíamos contar con la derecha para defender las libertades, ni siquiera la libertad de un ciudadano español secuestrado por una tiranía extranjera.
El caso mostró las vergüenzas de nuestros Colegios de Abogados y activistas de derechos civiles, siempre tan activos cuando se trata de defender los derechos de alguna sabandija etarra, pero que callaron como tumbas en este asunto.
La Prensa Española quedó mucho mejor que los políticos (tampoco era tan difícil). Con la triste excepción de algunos medios, que sirvieron de correa de transmisión de la dictadura cubana, muchos periodistas españoles se portaron bien. Recordemos a Carlos Herrera, Hermann Tertsch, las redacciones de La Razón, ABC, Intereconomía y Onda Cero, que nunca abandonaron a Carromero. Entre los grandes intelectuales españoles comprometidos con la libertad, destacó Amando de Miguel.

El Caso Carromero en este blog
Ese caso me pareció tan escandaloso que le dediqué doce entradas de este blog


sábado, 20 de julio de 2013

Las victorias que no logramos y las victorias en que somos derrotados


 Opinión pública y opinión publicada
 Empecé mi blog titulándolo opinionpublicada.com porque pienso que nadie en su sano juicio debiera creer que la opinión publicada es el fiel reflejo de la opinión pública. La opinión pública es la opinión del público, un perfecto desconocido, un inmenso magma humano compuesto por individuos -cada uno hijo de su padre y de su madre- del que sólo sabemos, o creemos saber, o apenas intuimos macro-tendencias. Si fuera tan fácil conocer la opinión pública, los especialistas en sondeos se morirían de hambre. Cierto es que la opinión publicada intenta influir en la opinión pública, y en cierto modo la pre-configura, pero ¿hasta qué punto lo consigue?
Realidad y propaganda: el autoengaño
Igualmente, no debemos confundir la realidad con la propaganda. La capacidad de engaño y sobre todo de autoengaño la refleja Alejandro Dumas en Veinte años después, la continuación de Los Tres Mosqueteros, con una frase espléndida en labios del duque de Beaufort: [...] chanter des Te Deum pour les victoires que nous ne remportons pas, ou pour les victoires où nous sommes battus [...]" que podríamos traducir como: [...] cantando un Te Deum tras otro por las victorias que no logramos y por las victorias en que somos derrotados [...]".

Nueva fórmula de Opinión Publicada

Me he resuelto a modificar la política de este blog, para revitalizarlo. Aparte de algún artículo largo, que será la excepción y no la regla, voy a procurar elaborar entradas más cortas.
Gracias a todos los viejos seguidores de esta bitácora, por su fidelidad y comprensión.

Una década sin Juan Balánsó


La crisis de la monarquía que estamos viviendo coincide en el tiempo con el décimo aniversario de la muerte de Juan Balansó, que firmó la última página de su vida el 28 de junio de 2003, derrotado por el cáncer.
Juan era el perfecto ejemplo de cómo se puede ser un personaje conocido, un autor reconocido y una persona desconocida, dada la gran discreción que le caracterizó en todo lo referido a su propia intimidad y familia. Muy pocos sabían que provenía de una familia adinerada, vinculada a un medio tan barcelonés como el Noticiero Universal de los Peris Mencheta y a la industria química y de los perfumes.
No le gustaba hablar de sí mismo o de los suyos, sin duda porque la primera parte de su vida consistió en una sucesión de duelos. Empezó por perder a su madre al nacer. La desdichada Juana Amer Soler fallecía con 32 años, el 2 de julio de 1941. Trece años después, murió su padre en un accidente de tráfico. El padre se había vuelto a casar, con Pepita Castelló, que fue la persona a la que Juan llamó “Mamá” durante su juventud. Pepita murió, también, cuando Juan tenía sólo 21 años… Por si fuera poco, el propio Juan sufrió un accidente de tráfico en el que perdió la vida una joven italiana, su novia de aquel entonces...
Marcado por ese sino trágico, Juan procuró alegrarse la vida. Pocas personas se reían como él y con tantas ganas. Ingenioso e inteligente, supo también ser listo. Aunque heredó un patrimonio considerable comprendió que la vida social que podía haber llevado en la Barcelona de los años sesenta hubiese terminado por arruinarle en breve plazo, así que estudió idiomas y se marchó a Madrid, a trabajar. Guaperas, siempre perfectamente atildado y agraciado con una sonrisa deslumbrante, fue uno de los hombres más simpáticos de su generación;  si el seny catalán es algo más que un mito sin duda se encarnó en la persona de Juan Balansó, amigo de sus amigos y albacea de secretos ajenos.
Ejerció de relaciones públicas de un teatro y de algún personaje. Pronto empezó a colaborar con revistas de historia, especializándose en temas relacionados con la realeza. Constituyó al respecto una de las mejores bibliotecas de Madrid: ensayos y tratados, biografías, memorias, almanaques de Gotha y calendarios manuales dieciochescos y decimonónicos que daban cuenta de toda la fauna y flora regia del Continente, desde los Cacioricotta de Apulia pasando por los Príncipes de Saint-Nectaire  o los Duques soberanos de Pfälzer-Leberwurst.
A su conocimiento libresco unió la facilidad para viajar que le puso en contacto con archivos  como los de Lucca y Parma, que conocía tan bien. De hecho, se enamoró de esta última ciudad y allí reposan sus restos y viven sus herederos. No es de extrañar que, además de sus libros dirigidos al gran público, le debamos un estudio notable sobre la familia Borbón-Parma y la primera biografía española sobre Julia Bonaparte, la mujer del rey José, que vivió y murió en Florencia. Aquella biografía llevaba un subtítulo claramente intencionado: una burguesa en el trono de España.
Balansó pasó de las revistas a los libros con notable éxito. En los últimos años de su vida gozó de una creciente aceptación que sólo truncó su prematura muerte, vendiendo cientos de miles de ejemplares de distintas obras publicadas bajo el sello de Plaza y Janés. Ese éxito, por sí mismo ilustra la curiosidad, no exenta de respeto, que una gran parte de la sociedad española experimentaba en relación con la monarquía.
¿Qué ha quedado de las obras de Juan Balansó al cabo de una década?
Sin duda la actualidad se devora a sí misma y sus artículos  más “contemporáneos” sobre la institución monárquica han ido perdiendo comba. En julio de 2003 Letizia Ortiz era una estrella ascendente de la televisión y todavía nadie sabía si don Felipe se iba a casar, ni con quien, ni había acuerdo acerca de las circunstancias que debía reunir una hipotética consorte real. Sólo meses después anunció la Casa Real el compromiso entre el heredero de la corona y la hoy Princesa de Asturias. Desde el Cielo no pudo Juan Balansó comentar aquel acontecimiento, al que habría dedicado sin duda algún libro de los suyos.
Lo que no ha envejecido nada son sus trabajos dedicados a reyes, infantes y príncipes del pasado, escritos con estilo claro y no exento de altura, sin incurrir en la cursilería de las revistas del corazón ni en la pesadez académica. Se le notaba mucha escuela de redacción, de cuando los periodistas no sólo firmaban libros sino que además los leían. En ese sentido, Juan Balansó no ha encontrado todavía sucesor.
Sus obras reflejaban sus filias y fobias personales, y poco antes de morir expresó su simpatía por las aspiraciones francesas del Duque de Cádiz y su hijo a pesar de que una década antes le había dedicado a esa misma familia muchas páginas de La familia irreal. Esas aparentes contradicciones o evoluciones eran el fruto de encuentros afortunados y también de encontronazos.
Juan estaba perfectamente al tanto de las controversias jurídicas y de los nuevos y viejos problemas en la sucesión de la Corona española. Si erró en alguna opinión o apreciación, en general acertó en sus intuiciones. Era consciente de que la monarquía, para ser viable, debía gozar de cierta protección mediática, que no se puede concebir una zarzuela sin maquillaje ni atrezo. Lo sucedido durante la última década ha venido a darle la razón.
(Publicado en El Mundo el 9 de julio de 2013, pág. 52)

lunes, 1 de julio de 2013

Las drogas son para los cobardes

Ahondar en tus pensamientos, en tus sentimientos. Pensar y sentir. Quitarte la correa, el collar y el bozal.
Despelótate. Desnúdate de prejuicios, despójate de tus miedos de todas esas hojas viejas que disimulan quién eres tú.
Tienes miedo a las preguntas; razón de más para hacértelas. Te asustan las respuestas y te olvidas de que la peor verdad siempre valdrá más que la mejor de las mentiras. No puedes permitir que el miedo a la vida te prive de vivirla. ¿Tienes miedo de descubrir quién eres? ¡Menuda tontería! Serás quien quieras ser. Los papeles no están repartidos para siempre, y además, cambian con cada obra...
Así que hazme un favor, aparca las drogas y el alcohol, no me hables de las virtudes de la ayahuasca, esa droga para pijos, ni del blanco polvo que disuelve tabiques nasales o de las hojas milagrosas de los porreros. Guárdate tu propaganda de mierda y la mierda de la que haces propaganda.
Consumir cualquier tipo de droga es una confesión de impotencia y debilidad: te escondes en la droga. Las drogas no son para los jóvenes, para quienes pueden modificar su vida y adaptarse a los problemas; las drogas son un regalo de Dios para el enfermo terminal, el que sólo puede esperar y desear otro mundo mejor porque éste se le acaba ya y entre dolores. Un cáncer te devora, te quedan tres semanas antes de que las células malignas derroten los últimos esfuerzos de los médicos, pues tómate lo que quieras hombre… Pero que un chaval como tú se esconda de la vida, es de gallinas.
No busques fuera lo que tienes dentro. Bebe agua, haz deporte, lee libros. Déjate fluir... En un momento dado descubrirás lo que tengas que descubrir. Y seguirás adelante.