SEÑOR,bendice a los que escriben libros, a
quienes los editan, imprimen, distribuyen o venden, y muy especialmente a
quienes los compran. Y el día de mi muerte llévame contigo a la
Biblioteca del Cielo, donde los bibliotecarios son ángeles amables que
usan gafas y las nubes cómodas poltronas donde puedes fumarte millones
de puros y beberte ríos de café sin que te siente mal. Amén.
El saqueo de los pecios de la "Armada Invencible"
Hace 11 años