Vuelvo a ocuparme de mi blog

De paso recupero artículos míos en los desaparecidos portales suite101.net y asturiasliberal.org o artículos borrados de la versión electrónica de abc, preservados por archive.org o por la memoria caché de google.

LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

viernes, 11 de febrero de 2011

¡Muera San Valentín!

Mi santo más odiado

Esta mañana recibo una puñetera tarjeta de publicidad de una puñetera marca de tarjetas virtuales que me recordaba que el próximo lunes cae el puñetero San Valentín, día en que todos los puñeteros periodistas rebuznan lo que encuentran en la puñetera wikipedia y te explican cosas que maldita sea si te importan.
No quiero que me vuelvan a contar la leyenda dorada de San Valentín, ni que nadie me lea poemas de Charles d'Orléans, ni que me expliquen por enésima vez cómo en los pueblos se enparejaban echando suertes mozos y mozas, Valentines y Valentinas; y me trae sin cuidado que San Valentín salga en obras de Chéspir. Ya lo sé todo. Y me la repampinfla.
Y es que siento odio africano por dos santos, San Chinarro, que es un nombre muy feo para un sitio horroroso, y San Valentín, el puñetero santo de los enamorados, de las parejitas felices y de los cursis, un día en que hasta me caen gordos Brassens y sus bancs publics.
El 14 de febrero suelo encerrarme en mi búnker, rodeado por mis últimos fieles, y espero la llegada de los Persas. Es de esos días que habría que quitar del año, como Nochevieja o el día de tu cumpleaños, días hórridos y nefandos. ¡Muera San Valentín! ¡San Valentín, al paredón!
Cuando tu chica te quiere y te da besitos, te consideras algo así como el ombligo de Dios en la gloria, te fijas en que los árboles son verdes -mira tú qué bien- y te parece genial que los pajaritos hagan pío, pío. Son días felices en que Valentín te cae bien y hasta Chinarro suena simpático y afectuoso. No hay frase cursi y empalagosa que te parezca cursi ni empalagosa.
La mirada de Ella te pone el egómetro a niveles estratosféricos. Te miras la tripa y te dices: ¡qué bonito michelín, que lorza más tierna! Son los días del entusiasmo, en que el motorcito íntimo funciona a pleno rendimiento y en el fondo las cosas te importan tres narices porque lo único que te importa de verdad es que Ella sonríe cuando te mira.
Son días de luz y entrega, de admirable ceguera en que eres tremendamente vulnerable porque si Ella te explica que la olla es un jacuzzi -métete, mi amor, verás qué bien lo pasas- y va poniendo zanahorias y cebollas en el agua y añadiendo leña al fuego, a ti te parece genial, y no sospechas nada, ni siquiera cuando el agua empieza a hervir y un montón de gente empieza a bailar alrededor´cantando bonga, bonga, bonga...

Una buena película
Una recomendación: el otro día vi una película extraordinaria, "Manuale d'Amore" que te vendían con el periódico por un euro y que debiera adquirir todo aquel que no sea un capullo. Es una de las películas del siglo. Retrata las cosas como son, pero en clave positiva.
Al que no la vea le saldrán almorranas en el alma y sabañones en el cerebro.
Un gran regalo para San Valentín, y más original que una falsa rosa bacarrá que se marchitará al cabo de media hora.

5 comentarios:

  1. Luis, tu entrada huele un pelín a cuerno quemado... Pero en fin, yo también odio a San Valentín. Y por las mismas razones. Me han conmovido mucho las fotos de las parejitas ¡qué bonito es el amor! Dani

    ResponderEliminar
  2. ¡Odio aun más a las canciones de Brassens!

    Luis, tienes que puntualizar un poquito de que va la tontería de Valentín. ¿Se trata de un odio personal? ¿O más bien de una sana reacción ante una recuperación mercantilista más de un día para hacer negocios?

    Lo personal es propio. Parece que a las parejas se les dan un solo día al año, como si no existieran los demás 364 (o 365) días del año (según).

    La recuperación mercantilista también se ha apoderado del Día de las Abuelas, del Día de la Mujer (pero no hay Día del Hombre), del Día de la Secretaria (pero no hay día del Jefe), del Día de la Víctima (pero no hay Día del Anónimo o del Verdugo Arrepentido), del Día de Sodoma y Gomorra (pero no hay Día del Hombre Recto e Integro) y así sin fin...

    Yo quisiera proponer un Día de la Alegría, un Día de la Amistad, un Día de la Felicidad, un Día de la Inteligencia, un Día de la Caridad, un Día de la Rectitud, un Día de la Integridad, y ¡no faltan otras propuestas!

    Para los que no saben, Dios tiene su Día particular, además de todos los días: el domingo.

    ResponderEliminar
  3. Creo que el San Valentín del Corte Chino, antes anglosajón, es un zascandil advenedizo y tenemos tradiciones patrias mas interesantes.

    Yo cambiaría el día de San Valentin, por el mas tradicional y entrañable de Santa Águeda. Es costumbre y buena usanza en muchas zonas de Segovia, que ese día manden las mujeres. Como cualquier otro. Pero ese día se celebra lo cotidiano, como para remarcar la Santa Tradición.

    Para los solteros sí había una cosa especial: En la discoteca, nos sacaban a bailar las mujeres. Nosotros teníamos que agarrarnos al cubata, junto a la barra, y ellas, engalanadas, se nos acercaban, tan candorosas, tan zalameras, tan pizpiretas, tan galantes….. sonreían ruborizadas y nos preguntaban
    ¿… bailas?.

    Era hermoso Luis. ¡¡Viva Santa Águeda!!

    ResponderEliminar
  4. Justo debajo de este estupendo artículo aparece una publicidad de Interflora que dice: "¿Cómo se lo vas a decir? 14 de febrero-San Valentín" y muestra una manita con un tienno ramo de rosas... Digo yo que no está bien, no. Deberías haber obligado a que la publicidad fuese de Fabada Litoral o Suavizante Mimosín, mimmamente. Sin en cambio, incluso tú sucumbes bajo el peso de aquello por lo que reniegas, publicitas la festividad que te fornica. Es lo que hay.

    Desde otro enfoque, y creo que cercano al de J.L., vivimos al ritmo que marca El Corte Inglés. San Valentín, el día del Padre, de la Madre, del cuñado gorrón, de San Nicanor tocando el tambor... (mira, otro santo), son todo invenciones comerciales. Hasta la Navidad, si no se sabe vivir su esencia, es una orgía de comercio y consumo.

    He dicho.

    ResponderEliminar
  5. Dani, sabes muy bien del origen de las cosas, amigo. Y sí, ¡apesta a cuerno quemado! ¡Tienes razón!
    Olivier, tus propuestas me encantan, no sabía que había un Día de la Secretaria, yo tengo clarísimo que el día del Gordo es el más necesario de todos. Ponga un gordo en su vida...
    J.L. me encanta tu conclusión de que soy hermoso y que viva Santa Agueda. No conozco a la referida pero trataré de ligármela.
    Juanma, los anuncios no los pongo yo acaban de cambiar el de San Valentín por otro de manos predictoras, oye lo del día del Cuñado Gorrón y de San Nicanor tocando el tambor es una idea...

    ResponderEliminar