Vuelvo a ocuparme de mi blog

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LA CITA DEL MES: Cyrano de Bergerac

"Mais on ne se bat pas dans l'espoir du succès ! Non, non c'est bien plus beau lorsque c'est inutile ! "

lunes, 10 de mayo de 2010

Mauthausen

En Mauthausen, con la complicidad de Franco, miles de españoles fueron asesinados por los nazis

Voy a hacer algo histórico, único, especial e irrepetible. ¡Voy a decir algo agradable de Zapatero! Sí, incluso Zapatero tiene alguna cualidad; hay alguna luz, en esa oscuridad... Me refiero al hecho de que bajo nuestro actual mandatario, por primera vez un gobierno de España se ha preocupado por la memoria de los miles de españoles exterminados en Mauthausen, -que llevaron ese triangulito azul con la S de Spanien- algo que no hicieron ni los gobiernos de UCD, ni los de Felipe González ni los de Aznar.
Me fastidia que el mismo Zapatero que se preocupa de la memoria de los exterminados en Mauthausen sea el mismo que tributa homenajes a Carrillo o que prostituye algo tan noble como la Memoria Histórica, como si le importaran tres narices las víctimas del otro bando. Pero no repetiré aquí lo que ya escribí en otro artículo, que la repetición es un síntoma de senilidad, y bastantes canas y arrugas me avejentan ya...

Exterminados con la complicidad de Franco
Como la liberación del campo de exterminio de Mauthausen se realizó el 5 de mayo de 1945, ayer pasaron por la dos de TVE un oportunísimo especial -obra de Alfonso Domingo, el biógrafo de Melchor Rodríguez- recordando a los miles de españoles asesinados por los nazis con la necesaria complicidad de las autoridades franquistas.
En aquella época, Franco era el aliado vergonzante de Hitler, y miles de españoles encuadrados en la División Azul luchaban "contra el comunismo" con uniforme alemán en las estepas de Rusia. Sin embargo, mientras unos españoles morían luchando por la victoria de Hitler, otros españoles eran congelados y hervidos vivos -así como suena- en el marco de las experiencias de los "médicos" del mismo Hitler.
Nunca en la historia se ha visto que un país permita a su aliado exterminar a sus compatriotas; precisamente el crimen original del franquismo consiste en considerar que los "rojos" no eran españoles y que por tanto en España no había Guerra Civil. [La primera vez que he encontrado la expresión es en un artículo de Antonio Olmedo Delgado, director durante años del ABC de Sevilla]. En la misma línea, Hitler consideraba que los judíos no eran alemanes.
Siempre me ha asombrado que un régimen como el de Franco que salvó a miles de judíos en Hungría del exterminio nazi, sin embargo aplaudiera el exterminio de su propia gente por extranjeros, pudiéndolo hacer él mismo. Recordemos que, asesorado por sus amigos alemanes, Franco convirtió algún campo de concentración en virtual campo de exterminio, aunque aquí no llegamos a estrenar cámaras de gas. El siniestro campo de Miranda de Ebro se llevó por delante a mucha gente, y entre otros a racimos de franceses enemigos de Vichy que cruzaban la frontera ilegalmente y se hacían pasar por "canadienses".
En eso consistía el patriotismo de Franco, el cristianísimo Cruzado que ponía banderas con la cruz gamada junto a la Virgen, sin considerar que Jesús y su Madre eran judíos...[Esa  extraordinaria foto de arriba la saqué de aquí]. El mismo patriota cinismo que emplearon en condenar por "auxilio a la rebelión " a los que no se alzaron; el mismo cinismo de la Ley de Responsabilidades Políticas, que te imputaba en 1939 lo que era perfectamente legal en 1936; el mismo cinismo con el que Franco, con su peculiar sentido del humor, imitaba a Fernando VII y le conmutaba a un reo dos de las tres condenas a muerte. Nunca he comprendido como no se han hecho más novelas o películas sobre ese monstruo, tomando chocolatito con picatostes, mientras firmaba penas y más penas de muerte...
Gracias a las hemerotecas digitales y blogs como "Todos los rostros" se van difundiendo fotografías extrarordinarias que investigadores como Javier Rodrigo, Mirta Núñez y tantos más van sacando de las cajas y colecciones públicas.

Mi historia personal con Mauthausen
Hace casi veinte años me conmovió mucho la lectura de la obra de Mariano Constante y Eduardo Pons Prades, Los Cerdos del Comandante, que ofrece interesantísimos detalles sobre el exterminio de miles de españoles, no sólo en Mauthausen sino en las islas anglonormandas. Los turistas que visitan Jersey o Guernesey ignoran que en el cemento de las construcciones dejadas por los nazis, están incorporados los huesos de cientos de españoles. Por lo visto los huesos hacen buen mortero, por lo del calcio.
Hace 18 años quise -como siempre sin éxito- que en Madrid hubiese una placa en memoria de los españoles asesinados en Mauthausen con la complicidad necesaria de Franco. También pedí -no hace falta añadir que sin éxito- un monumento en memoria de las vícitmas de ETA que por fin, con doce años de retraso se inauguró en República Dominicana a iniciativa de DENAES. También planteé -por pedir que no quede- la necesidad de un museo de la Guerra Civil como los que tienen los americanos. Naturalmente, no me hicieron caso. Nunca he sabido moverme bien con la gente de arriba, esos genios universales que adoctrinan el mundo con su talento inmarcesible. Será que tanta luz e inteligencia reunidas acaban por deslumbrarme.

INCISO Os  confesaré un secretillo: lo de escribir a concejales de cultura y tal no surte efecto. Sólo si vas acompañado de Fulano o Mengano te hacen caso, y las cosas funcionan así y no asá. Fijaros que hace cinco años que pedí una plaquita en memoria de Julián Juderías; que me expresó su apoyó la Real Academia de la Historia; que me molesté en molestar a distintos responsables y... no he vuelto a tener noticias. Yo con el Ayuntamiento de Madrid, sus pompas y sus obras, estoy gafado. Voy a dedicarme a escribir cartas al Alcalde "Excmo. Sr. sobre todo NO dedique una calle a Julián Juderías; NO se le ocurra recordar su natalicio en la calle de Goya; BAJO NINGÚN CONCEPTO recuerde con otra placa la casa de la calle Preciados en que entregó su alma a Dios". A ver si así consigo que me hagan caso. FIN DEL INCISO


Pero volvamos a 1995; el que sí me hizo caso fue Antonio Herrero, que en paz descanse. La COPE, el 5 de mayo de 1995, recordó a los españoles exterminados allá, en la lejana Austria. Pero fracasé rotundamente respecto del Ayuntamiento; tambien sugerí en aquel año a la Biblioteca Nacional que hiciera una exposición sobre libros relacionados con el tema de Mauthausen; ocioso será añadir que no me hicieron caso.
En aquella lejana época gobernaba España el Partido Socialista de Felipe González que no quería abrir el famoso melón de la Memoria Histórica. En el ayuntamiento de Madrid gobernaba el PP. Era el primer mandato de  Álvarez del Manzano.
En el fondo mi titanic personal no era más que el reflejo de mi indudable fracaso en la pretensión de escribir una historia de España que no esté alineada con los hunos y los hotros. En España a la gente lo que le gusta es leer que su abuelo tenía razón, y punto; hay que escribir para alguno de los dos bandos, en caso contrario, no vendes.

1994: medio siglo de Normandía y una carta de Solana
Inasequible al desaliento, poco después, cuando se conmemoró el L aniversario del Desembarco de Normandía,  me indignó que nada se hiciera para recordar a los españoles que liberaron París. Toda Europa estaba en las playas normandas, en junio de 1994,  pero de todas las banderas faltaba la española a pesar del enorme peso de los soldados españoles entre las fuerzas aliadas. Escribí a don Javier Solana —a la sazón Ministro de Asuntos Exteriores— rogándole que se hiciera algún acto en memoria de aquellos hechos. Me contestó el Sr. Solana el 16.6.1994 con una amabilísima misiva que no creo indiscreto reproducir a continuación, porque honra más a quien la escribe que a quien la recibe: “Estimado amigo: Pocas cartas en mi ya larga vida política me han conmovido como la que usted me dirige. La rapidez con la que se sucede la historia nos hace arrinconar en la memoria algunos de los momentos mas emocionantes que hemos vivido, y entre ellos la contribución anónima de muchos españoles que dieron su vida por liberar a Europa de la ocupación nazi con la esperanza de que con ello luchaban por su patria. Cuando el 14 de julio desfilen las tropas españolas en París, esta vez bajo nuestra bandera, en mi mente y en la del Presidente del Gobierno estarán los héroes españoles de la División Leclerc, y a ellos se les estará rindiendo merecido homenaje. Javier Solana”. Aludía el ministro al hecho de que en el tradicional desfile del 14 de julio de aquel año, desfiló un destacamento español junto a las tropas francesas. Diez años después, en 2004, se realizó un homenaje a los españoles de la 2ª División Blindada, pero no lo hacía el gobierno de González, ni el de Aznar, sino el de Zapatero.

El Partido Popular y la Historia
Llama la atención que un partido como el Popular que, contrariamente al PC, al PNV o al PSOE no participó en la Guerra Civil -entre otros detalles sin importancia porque en aquel entonces no existía- tenga tantos problemas para aceptar la Historia en su conjunto y evitar caer en provocaciones facilonas de sus rivales.
No entiendo por qué en Madrid seguimos sin Museo de la Guerra Civil, donde podría haber una sala dedicada a los fusilamientos y garrotes de los hunos y a los paracuellos de los hotros. No lo entiendo, y no lo entenderé en la vida.
Me diréis, con razón: "Bueno, pero es que hay mucho peposo hijo o sobrino de gente que estuvo con el bando nacional, por no hablar de nuestro presidente histórico el Sr. Fraga". Yo contesto que Fraga franquista será -hasta las cachas- pero no estuvo en la Guerra Civil, como sí estuvo Carrillo, por una cuestión de edad. Y el más franquista de todos, el sucesor de Franco que Dios guarde muchos años. Y franquistas en España han sido muchos, y sus retoños están ahora en todos los partidos de España, incluido claro está el PSOE de la (des)Memoria. La España de don Juan Carlos es la España de Franco, tras la Transición, igual que la España de Franco es también la de la II República, tras la Guerra, y la España de la II República era la de Alfonso XIII. Os confesaré un secreto masónico de grado 69: España sigue donde estaba, al sur de los Pirineos, ¡asombraros! Como en 1900, en 1492, en el 711... Es lo que tiene la puñetera geografía.
La victoria final de la Tercera España
Lo curioso del tema es que la Tercera España, la que no se identifica con las dos Españas terribles, la que perdió la guerra por partida doble -la España de Clara Campoamor-  sin embargo ha ganado la paz. Hoy el 99,99% de los españoles constituyen la Tercera España, no se identifican con los chequistas de un bando ni los pelotones de ejecución del otro. Entonces, ¿por qué esa apacible España está fuera de los medios de comunicación o del mundo editorial? Quizá algún día esa España nueva se desprenderá del lastre de sus complejos históricos, de esos retazos de España nueva y tratará de crearse un futuro asumiendo el pasado. Pero no sé si lo verán mis ojos... En cualquier caso, haría bien el Partido Popular en recuperar la expresión "tercera España" si no quiere que Rosa Díez se le adelante. Claro que ni siquiera Darwin podría contestar a la pregunta de si hay vida en Génova...
Luis Español Bouché

Las tropas aliadas en el campo de Mauthausen (5.5.1945)
Se puede apreciar la larga pancarta de bienvenida en español

13 comentarios:

  1. Pues miren por donde, señores del PSOE, algunos de los que votamos al PP, somos católicos, nos gustan las tradiciones y no entendemos de la ceja , o no entendemos a secas, resulta que no somos franquistas. Es más, Franco fue un caradura que entre otras lindezas se empeñó en quedarse con España vitaliciamente, y lo consiguió. Ya lo dijo el General Cabanellas cuando firmó, obligado por Saliquet (el Kitchener español), el decreto de nombramiento como generalísimo: "no sabéis lo que habeis hecho". Y lo pagamos.
    Sin embargo, ojo, algunos de los que ahora van de rojillos, que es lo que parte con la pana, en época lucían camisa azul sin rubor, como la Maru Menéndez ó el mismísimo Felipe González.
    El gran problema de los españoles es que siempre nos estamos fijando en lo que nos separa más que en lo que nos une, cuando es justamente al revés de lo que deberíamos. Es un reto de nuestra generación saber enterrar a TODOS los muertos de la guerra civil, de cualquier color, sin dejarnos influir por nadie de más de 70 años. Estaremos construyendo así la España del futuro y suturando viejas heridas. El problema es que la izquierda está viviendo esta reconciliación con el pasado desde la venganza y el resentimiento (vete a cualquier blog bermellón), en vez de vivirlo desde la serenidad y el consenso. Grave error éste de los Zapatero Boys y no el de la economía, aunque acabaremos pagando ambos. Por cierto, y si piensan que én este tema no juega la acendrada picaresca española, por favor, observen la lista de subvenciones (ojo, 3 millones de euros) que se conceden a ¿asociaciones de memoria quééé? para ¿el estudio de la mujer gitana en la posguerra??.¡Coño!, no sé como he podido vivir hasta ahora sin leer ese estudio. Y hablando de Mathausen, no fui capaz de entrar; me eché a llorar, lo confieso. La presencia del mal allí es ominosa, corpórea, como en Dachau o Hiroshima. ¿como puede un ser humano hacerle eso a otro aunque no piense o sienta como él?Me duelen los españoles que sufrieron y murieron allí, como toda muerte injusta. Es más, como decía Ralph Waldo Emerson: todas las guerras son civiles, porque todos los hombres son hermanos. A ver si llego a verlo.

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  2. Muy elegantes y oportunas consideraciones, Pericles. Podríamos añadir que si fuéramos cristianos, no tendríamos esos problemas, no viviríamos obesionados con los pecados del pasado sino que trataríamos de reparar el daño infligido y miraríamos el futuro con más optimismo. Recuerdo las consideraciones del cardenal Lamberto en El Padrino III cuando escuchaba la confesión de Michael Corleone. El tío sacaba una piedra de una fuente, la rompía y decía: "Mire Vd. esta piedra, ha estado en el agua de esta fuente durante muchísimo tiempo, sin embargo el agua no la ha penetrado. Mire, está perfectamente seca. Lo mismo les ha ocurrido a los hombres en Europa. Durante siglos han estado rodeados por el cristianismo, pero Cristo no les ha penetrado, Cristo no vive en ellos". Si suprimes Europa y pones España en su lugar, es igual de válida la observación de Lamberto...
    Una pena, sólo encontré la versión francesa.

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  3. Estimado Luis:
    Estoy de acuerdo con todo lo expuesto, pero creo que hay algo que dejas sin tocar: "la pela".
    Si tu defiendes el color negro y yo el blanco, tenemos la excusa perfecta de tener medios de comunicación, libros, fundaciones, asociaciones subvencionadas... de defensa del color blanco contra el negro, o viceverse.
    Si luego resulta que la cosa queda en gris, habria mucha gente que no podria ganarse la vida o "hacerse con un nombre".
    Saludos.
    Pablo

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  4. Querido Luis:

    Veo que las autoridades públicas te honran, igorándote, cuando realizas peticiones que inducen a una edificante reflexión pública.

    Lo ocurrido con Franco y los españoles masacrados en Mauthausen, es uno de los capítulos mas vergonzosos de nuestra historia, y digno de otra petición tuya para que sea honrada con el sello de “denegada”, estampado por algún inepto, a la orden de unos cretinos, liderados por algún necio.

    Si alguna vez te conceden algo, recapacita Luis, amigo, verás que tu conciencia te acusa de haber corrompido tu voluntad. Si los buenos te critican, algo va mal, si los ignorantes te alaban y te hacen caso, es que te has perdido.

    Los españoles en Mauthausen, fueron desposeídos de su condición de ciudadanos, pero no solo eso: En una Guerra Civil, hay que ultrajar al enemigo, desposeerle de su condición de hombre, deshumanizarle, porque hay que matar al vecino que en nada se diferencia del matador, y que en nada le ha ofendido. Esa es la diferencia con las guerras de invasión o de móvil económico. De otro modo, es imposible pegarle un tiro. Esto es lo ocurrido en Mauthausen, pero llevado al paroxismo. Desprovistos de su condición de ciudadanos se les privó de su condición de hombres. Fueron olvidados antes de ser exterminados, por quienes debieron honrar su memoria.

    No está mal que en algún rincón de internet exista espacio para estas reflexiones. Mas que nada para hacer razonar a la tercera España, e impedir que sea polarizada y arrastrada al dogmatismo, siempre peligroso,de los que ni aprenden ni olvidan.

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  5. Grandes palabras, J.L. Muchos pensando como tú y como Luis y esto rularía de otra manera.

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  6. No estoy muy seguro pero me parece que los que nos estamos haciendo una idea de esa "tercera España", a partir del rechazo de las "otras dos", podemos estar cayendo en el error de crear un sobreentendido que puede carecer de fundamento.
    Digo esto, mi admirado Luis, a raíz de tu brillante artículo.
    Hay en él un cierto aire ditirámbico, con el que no puedo estar más respetuosamente en desacuerdo.
    En mi opinión al tratar de hacer justicia a los ex-combatientes del Frente Popular –que no republicanos– deportados al campo de CONCENTRACIÓN –que no de EXTERMINIO– de Mauthausen de la forma que este gobierno lo ha hecho, se está perpetrando una interesada maniobra de manipulación de unos hechos históricos que no puede engañar más que a los ingenuos o a los escasamente informados.
    La obsesiva intención de obtener una victoria póstuma en una guerra civil, perdida en la realidad,lleva a estos seres inmorales a construir una obscena amalgama entre esos hechos y otros que nada tienen en común con ellos, sino es la identidad común de los rufianes que los llevaron a cabo.
    Se trata de convertir a Franco, mediocre autor de un golpe militar más propio de un caudillo latinoamericano o de un espadón decimonónico que de un genocida totalitario, en autor de alguno del los Crímenes de Guerra definidos en Nürenberg en 1945.
    Esa pretensión pasa, en la tortuosa mente de nuestros actuales dirigentes, por la pretensión de convertir a esos deportados en víctimas de un genocidio que dramáticamente no afecta más que aquellos seres a los que se exterminó en virtud de un delito ontológico. Por el simple hecho de haber nacido judíos o gitanos.
    Nunca ellos empuñaron un arma revolucionaria con la pretensión de establecer un estado totalitario. Nunca ellos enarbolaron una de las tres banderas que decoran la pancarta de bienvenida a sus liberadores en Muthausen.
    Una vez más las víctimas son utilizadas como materia útil políticamente.
    Al parecer la vileza no tiene límite.
    Del mismo modo que la Shoah nos puso ante la terrorífica evidencia de un Mal ilimitado.
    En esa "tercera España" a la que pretendo pertenecer, no hay más víctimas de la guerra civil que las que constituimos los que nacimos después del 1 de Abril de 1939, y a los que se nos privo de nuestra dignidad, durante treinta y ocho años de nuestra existencia, como consecuencia de la carnicería que organizaron unos bárbaros que no encontraron mejor manera de dirimir sus miserables proyectos vitales.
    Dicha sea con toda mi admiración

    Tu tocayo

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  7. Me temo que no existe el disenso entre tocayos.

    Por un lado se expone los hechos ocurridos en Mauthausen y el juicio sobre lo ocurrido.

    Por otro se expone la manipulación partidista que se realiza o se puede realizar de las víctimas.

    Creo que estamos de acuerdo en que las víctimas de Mauthausen se merecen algo mas que el olvido y por otro lado, estamos de acuerdo en que repugna a nuestra razón que las víctimas sean utilizadas de modo partidista.

    Creo que comente error el partido que se apropie de unas víctimas de determinada inclinación, porque hará suyos también a los verdugos de esa facción. En el pecado lleva la penitencia, crudísima, por cierto.

    Personalmente, opino que las víctimas son de todos … y los verdugos también. Que los que se adueñan de modo partidista, con fines propagandísticos de una facción de las víctimas, terminan pagando el precio político derivado de haberse alineado con una facción de los verdugos, amén de reavivar odios.

    Como esta historia, de reconciliaciones tras guerras civiles, es recurrente y está escrita y muy estudiada, transcribo un fragmento de Tucídides, (que Julio Cesar tomó en consideración siglos después tras su Guerra Civil), sobre unos hechos que ocurrieron en el 404 a.c. y que han sido motivo de reflexión durante mas de 2000 años para los mandatarios de occidente, que hubieron de afrontar las consecuencias de una Guerra Civil. Y llegan a la misma conclusión que ha expuesto el amable Pericles en este foro. Han de aprender a enterrar a todos para construir el futuro.

    El escenario fue Atenas, en el Pireo, justo después de un enfrentamiento civil brutal entre los defensores de la oligarquía extrema que apoyaban a los Treinta Tiranos y los demócratas (imperialistas entonces). Trasíbulo, defensor de los demócratas, rodeado de muertos, tras una batalla brutal espetó a los atenienses:

    “Hombres de la ciudad, os aconsejo que os conozcáis a vosotros mismos; y os podéis conocer sobretodo si reflexionáis de qué os debéis sentir tan orgullosos como para intentar dominar a otros. ¿Acaso sois mas justos?...”

    La conmoción que debió producir esta apelación a la justicia, en un escenario donde todos tenían las manos manchadas aún de sangre de conciudadanos, debió de ser brutal. ¿Quién era justo?.

    Jenofonte cuenta unos años después “QUE SE PRESTARON SOLEMNE JURAMENTO DE NO GUARDAR RENCOR Y AÚN AHORA SE GOBIERNAN PACÍFICAMENTE UNIDOS Y EL PUEBLO PERMANECE FIEL A SUS JURAMENTOS"

    Y es que no hay mejor forma de encontrar una solución a un problema que estudiar cómo se solucionó antes, y sacar ventaja de la experiencia, al menos si no das con la solución, no te tendrán por idiota; así lo hicieron Julio Cesar y Churchill, gran admirador por cierto, de Tucídides.

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  8. “... SE PRESTARON SOLEMNE JURAMENTO DE NO GUARDAR RENCOR Y AÚN AHORA SE GOBIERNAN PACÍFICAMENTE UNIDOS Y EL PUEBLO PERMANECE FIEL A SUS JURAMENTOS"

    Admirable decisión, la tomada por quienes tenían la obligación moral de hacerlo, es decir, los pueblos que asumieron su responsabilidad en el desastre.

    ...Pero nosotros, mi generación,no estamos ligados a ningún otro juramento que no sea el firme compromiso con nuestros principios. Y esto es así por la simple razón de que no protagonizamos ningún hecho que nos lo demande.

    La memoria no es otra cosa que una reconstrucción subjetiva, indispensable para encarar nuestro presente, y por lo tanto saludablemente "selectiva" con relación a nuestras expectativas. Uno no puede olvidar voluntariamente porque no posee ningún mecanismo desinhibidor que se lo permita, pero tampoco puede recordar algo que no ha vivido.

    De la memoria de la que nos están hablando es de SU memoria. O sea de la reconstrucción interesada de SU historia.

    La mala noticia es que esa "memoria" que tratan de imponernos no resulta gratis. Nada menos que nos plantea la prolongación de los treinta y ocho años de obscuridad, consecuentes a SU guerra, con otros "n" años de recuerdos, rencores y cadáveres insepultos.

    Es decir, TODA mi vida (tengo 67 años).

    Acabo de asistir a un congreso cuyo tema central era : "Trauma y memoria".

    El él, el por tantas razones admirado psiquiatra Boris Cyrulnik, reflexionó sobre el tema de las " Consecuencias duraderas de los traumatismos precoces". O sea, sobre los efectos de un trauma (p.e. una guerra, un acto terrorista, etc) sobre los niños afectados directamente o bien sobre los hijos de las víctimas adultas, e incluso la tercera generación.

    El tema concreto de estos, los nietos, no lo desarrolló, desafortunadamente para los súbditos del nieto del abuelo de ZP.

    ¡Lástima! De haberlo hecho, nos hubiese proporcionado, tal vez, algún consejo sobre la terapia psicotraumatológica mas adecuada para que nuestro "traumatizado preferido" alcanzase su ansiada(...por nosotros) reisilencia, y nos diese un respiro.

    Nada que objetar a las indispensables referencias históricas, salvo que no les encontraré encaje más que si me vuelvo loco y se me ocurre organizar, como dijo Lenin, el " escenario más propicio para una revolución" :

    Una guerra civil.

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  9. Excelente Lartime. Estamos de acuerdo.

    En el preámbulo de la Ley de Memoria Histórica, (de puño y letra del Sr. Zapatero, según se ha repetido), se fundamenta la Ley en el derecho de todos a la memoria personal y familiar.

    Decir esto y nada, es lo mismo nada mas que igual.

    Pero proclamar ese derecho, y fundamentar una ley en la memoria, es tanto como proclamar el derecho individual y familiar a la voluntad, al intelecto, al ADN, o a los ribosomas mitocondriales y fundamentar así una ley.

    Publicar esto en el BOE es una súplica, muda y urgente de ayuda al Dr. Boris Cyrulnik, y a todos aquellos de sus colegas adornados de corazón magnánimo y alma misericordiosa.

    Es tanto como afirmar que la memoria, la inteligencia, la voluntad, o las mitocondrias, pudieran fundamentar una ley o ser reguladas por ella. Se me ocurre la Ley de Feminidad Mitocondrial, basada en que el ADN mitocondrial solo lo transmite la madre y eso nos permitiría fundamentar una buena discriminación positiva y regular a las laboriosas mitocondrias y sus ribosomas en el BOE, con sus derechos y deberes. (Discreción con Bibiana que es muy capaz).

    Estoy de acuerdo igualmente en que es pernicioso, obsceno y funesto, utilizar solo una parte de la historia, ocultando torticeramente la otra, para sacar rendimiento político, salvo que se quiera preparar “el escenario propicio para una revolución”.

    Lo razonable es dejar la historia para los historiadores, que procurarán una cierta objetividad, el BOE para las aburridas normas que regulen las relaciones entre particulares y entre éstos y la Administración y para psiquiatras y neurólogos , las psicosis, la memoria y a quienes pretendan regularla por Ley.

    Estoy convencido de que esa política partidista se vuelve necesariamente contra el que la practica. De hecho nunca se ha publicado (y vendido) tanto en España sobre las barbaridades realizadas por el bando al que el Sr. Zapatero quiere santificar. Lo malo es que él mismo se ha alineado con los verdugos de ese bando y el retrato es atroz. Esa es su penitencia y la de aquellos que le han seguido.

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  10. AMEN.
    ...Quiero decir que ojalá tus convicciones se confirmen y se acabe esta pesadilla.

    Pero yo, que no tengo la suerte de estar iluminado por la fe, no veo ante mí más que una multitud de bípedos que llevan siglos optando sin descanso por la opción equivocada, sin dar a otros la oportunidad de saborear un fracaso.

    ZP no es más que un simple síntoma. La consecuencia, no la causa.

    ...y ahí está el problema.

    Dinos algo Luis, te estamos vampirizando tu espacio, y eso me me hace sentir muy incómodo.

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  11. uerido tocayo, no estáis vampirizando ningún espacio sino honrando este blog con vuestros interesantes e inteligentes comentarios. Difícil añadir nada más. La amnesia voluntaria y el perdón impuesto son el reflejo de nuestra impotencia para hacer justicia, no de nuestra hipotética bondad. Hay situaciones tan monstruosas, que se prefiere renunciar a la justicia en aras de la paz. Fijaros en que amnesia y amnistía no sólo se parecen en las tres primeras letras, es que se refieren ambas al olvido, pero hay diferencias abismales: Yo no creo en el olvido; creo que se puede renunciar a hacer justicia -amnistía- pero jamás caer en la amnesia por aquello de los errores que no hay que repetir ni las piedras en las que hay que evitar volver a tropezarse...

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  12. Don Luis, tiene usted muchísima razón. Además el olvido nos despersonaliza, nos vacía, porque aniquila nuestra propia cultura, porque si una cosa tiene España, con sus acertos o sus errores, es su historia.

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  13. Gracias Luis. Acabo de leer el libro de Jorge Semprún, ilustre superviviente de M. "La escritura o la vida". Solo quiero traer aquí una de sus frases más impactantes: "Necesitaría muchas vidas para contar tanta muerte". Sigue dando aldabonazos a las conciencias. Muchos te lo agradecemos.
    Un abrazo

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